Inversión

Ibex 35; ¡a por la banca!

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Los bancos en el punto de mira de Hacienda

«A través de un proceso continuado de inflación los gobiernos pueden confiscar (secreta y disimuladamente) una parte importante de la riqueza de sus ciudadanos» John Maynard Keynes

Mr. Market nunca ha dejado de fascinarme y menos de sorprenderme. Cuantos más años llevo en este negocio más convencida estoy que la percepción y las expectativas tienen paradójicamente la misma importancia que la propia realidad. Cierto es que el precio lo descuenta todo, pero no me dejaría influir en exceso por ello, es comprensible ser susceptible a tal afirmación cuando se empieza a operar en bolsa, pero no es admisible en nuestra toma de decisión como profesionales. Comprender esto es una parte importantísima de nuestra inversión junto con el estricto dominio del control emocional como uno de nuestros mejores activos. Fundamental encuentro que nuestras reflexiones sean independientes de los demás, por el simple hecho de que la multitud no esté de acuerdo con nosotros no significa que estemos equivocados.

Siempre he mantenido que una inversión exitosa es el resultado de una mezcla de mantener una firme postura y observar atentamente el mercado. Cierto es que a la larga el mercado refleja la valoración real de los negocios, pero como mantengo en infinidad de ocasiones, a corto plazo trata más sobre lo que alguien esté dispuesto a pagar por dichos negocios. Benjamin Graham afirmó una vez que ‘el mercado de valores es más una máquina de votar que de pesar, al menos a corto plazo’. Ello me invita a cuestionarme el sentimiento de mercado actual como tantas otras veces, y en dicha observación encontrar la postura con la que me sienta más cómoda operativamente. Últimamente me obsesiona la percepción generalizada de los inversores… Dicha percepción como les decía, es tan importante porque en casos extremos es capaz de superar los méritos de una acción durante largos períodos de tiempo, y ello puede resultar cuanto menos peligroso…

Esta extraña fijación vital que solemos tener sobre el corto plazo suele estar condicionada a un factor singular, que no es otro que pensar que el mercado o la multitud siempre tienen la razón y eso, no es siempre así. Actualmente no les engañaría si les dijera que vivimos en medio del mercado más bipolar de los últimos 30 años, rompiéndose la regla elemental de la confirmación y la correlación. La ingente cantidad de dinero impreso por los Bancos centrales ha provocado un catarro de trastorno bipolar en nuestros mercados bajo tendencias difícilmente entendibles, pero que demuestran que allá donde el dinero entra a raudales, ¡no tiene fin!

Esta semana hemos asistido a un nuevo posicionamiento del tecnócrata del BCE. El Sr. Mario Draghi ha explicado al mercado que seguirá con tipos de interés al 0% hasta el final de sus días. Por supuesto, las reacciones no se han hecho esperar y la Banca asustada por el ya famoso -0,40% de penalización a la facilidad de depósito, ha celebrado por todo lo alto el guiño de Draghi, que ha advertido que la barra libre ya es para todos y que los bancos están invitados a este gran circo de borrachera que se ha convertido el mercado. Hacer efectivo dicho guiño significa para la banca cotizada española 7.000MM€ en beneficios, lo que es cuanto menos espectacular. Intervención tras intervención, vivimos en una era en la que incluso Keynes se llevaría las manos a la cabeza, créanme.

Tengo claro que el movimiento bajista que vengo persiguiendo desde octubre del año pasado se pone en duda por el mercado, que ha logrado salvar el arranque del mercado bajista devolviéndole por ahora al rango. Powell y su Fed se han sometido al chantaje de los mercados y el atracón bajista de un -21% que se vivió de octubre de 2018 a enero de 2019, ha servido para asustar a un Powell que apenas ha podido reducir su balance… Este movimiento es exactamente el mismo que vivimos en 2015, momento en el que el mercado se libró del tapering y la rebaja fiscal de Trump devolvió el aliento.

Bajo este panorama, nuestro Ibex 35 ha marcado por vez primera desde mayo de 2017 una secuencia de máximos crecientes, dejando en los 9500 puntos el nivel clave que define técnicamente el comienzo confirmado de un mercado alcista. ¿Será duradero? Pues yo creo que la clave está en la banca y en que el BCE haga efectiva su decisión de apoyar a los bancos privados. Con Telefónica reactivada y las eléctricas en máximos históricos, pienso que el Ibex 35 está en un momento clave y que si se confirma esta hipótesis que trato de comentarles comprar banca puede ser una opción cuanto menos interesante.

Soy Hayekiana, pero estoy de acuerdo con Keynes cuando afirmaba que la inflación continuada permite a los gobiernos confiscar sutilmente la riqueza de los ciudadanos y como hemos visto hacer a Bernanke, la capacidad de quiénes tienen el poder de imprimir dinero a raudales es extremadamente peligrosa. Manipular al consumidor para que gaste mediante el efecto riqueza que se supone de levantar los mercados, es una estratagema que ni Sun Tzu sería capaz de recrear. Abierta entonces una nueva era de inflación monetaria en Europa, convencida estoy de que la ética Banca aprovechará los TLTROS así como la rebaja en la penalización para poder someterse a lo que se busca; prestar gratis para fomentar el derroche y así de facto, dar solución al ciclo económico más peligroso y manipulado de la historia del capitalismo.

Gisela Turazzini es CEO de Blackbird

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