Acerinox y Reanult piden al Gobierno una menor regulación para que China y Estados unidos «no nos barran»

Algunas de las principales empresas exportadoras españolas han pedido al Gobierno que reduzca el exceso de regulación para poder competir con Estados Unidos y China, y aprovechar el talento y las fortalezas de la economía española.
En el encuentro Spain Investors Day que se celebra en Madrid, el presidente de Anfac y Renault España, Josep María Recasens ha señalado que nadie va a actuar por Europa. «Europa es un sandwich, no es independiente, no podemos mirar solo para un lado, tenemos que hacer una colaboración inteligente con China y Estados Unidos», ha apuntado.
En esta línea, ha invitado a todos los actores, tanto del ámbito público como privado, a actuar en el incierto panorama actual, marcado no solamente por el contexto geopolítico, sino también por el «tsunami» de regulaciones, la descarbonización o la escalada de precios.
«No podemos sentarnos y relajarnos. Estamos enfrentando una guerra tecnológica que va ganando China. Necesitamos impulsar nuestra innovación y competitividad, porque si no, China y Estados Unidos nos van a barrer. ¿Tenemos que estar preocupados? Si. ¿Tenemos que rendirnos? No», ha manifestado.
«Alguien tiene que decirme quién va a reemplazar al sector del automóvil, que aglutina el 10% del PIB, frente a la fortaleza de China o Estados Unidos, que saben que dominar algunos componentes es crucial para ganar la batalla tecnológica», ha avisado Recasens.
Los ponentes también han advertido sobre la creciente necesidad de igualar el terreno para competir con China, al tiempo que han abogado por una mayor flexibilidad en un momento en el que están cambiando las normas comerciales «casi a diario», como ha recordado el consejero delegado de Acerinox, Bernardo Velázquez.
«La situación está cambiando rápido y no podemos poner todos los huevos en la misma cesta. Además, el mercado europeo, de los más abiertos y grandes del mundo, no puede resistir una competencia desleal por parte de China», ha resumido.
Los cambios en la política comercial también tienen un notable impacto en sectores tradicionalmente exportadores y de gran peso en la economía española como el agrícola. Según Félix Solís, los aranceles «no benefician a nadie» y son una barrera contra el objetivo de impulsar el potencial de España en otros mercados, al igual que sucede con otro tipo de barreras como las burocráticas, como las que se dieron con Reino Unido tras el Brexit.
Buena posición de España
Pese a las dificultades a nivel internacional, los ponentes han señalado que España presenta una buena posición en el mercado global, con una economía «abierta y resiliente» que permite superar la situación «con adaptabilidad y resiliencia».
«España vive un momento muy sólido en términos comerciales, fruto de la competitividad y resiliencia de nuestras empresas. Mientras otros paíes crecen despacio, España crece de forma rápida y confiada. Somos un animal exportador», ha asegurado la secretaria de Estado de Comercio, Amparo López Senovilla.
Además, López ha defendido que en la balanza comercial española están apareciendo nuevos actores, como bienes de capital o energéticos, que están haciendo que España «exporte más y mejor», y de forma «más sofisticada».
En la misma línea se ha pronunciado el responsable de Félix Solís, que cree que España tiene el producto y la tecnología para exportar, pero debe asegurarse que está presente en todos los bloques comerciales para mantener su mercado.