Nada cambia en Indian Wells: Alcaraz debuta pasando por encima de Dimitrov y sigue invicto en 2026
El murciano saca el rodillo y no da opción al búlgaro
Logra su 13ª victoria en los trece partidos disputados en 2026
De marzo de 2025 a marzo de 2026. Un vuelo de un año que aterriza en la misma casilla de la que despegó porque la vida sigue igual en Indian Wells. En marzo del año pasado, Alcaraz sacó el rodillo ante Dimitrov y en marzo de 2026 volvió a pasar por encima (6-2, 6-3) del búlgaro 359 días después. El murciano ganó como y cuando quiso. A su rival no le quedó otra que reír ante el ímputo de Carlitos y sus derechas supersónicas a más de 200 kilómetros por hora. Sonrisa y aplausos para el que está al otro lado de la red. Efectivamente, no queda otra.
El tenis es eso que pasa entre victoria y victoria de Alcaraz. Trece partidos ha disputado en lo que va de 2026 y trece son las victorias que aglutina. Ya está a cuatro del mejor arranque de Federer. Se antoja complicado dilucidar a alguien que pueda abatir a Alcaraz si el murciano mantiene este ritmo de juego. Tal vez Sinner si sale del remolino en el que lleva imbuido dos meses. Quizás Djokovic vuelva a sacar su manual de experiencia. O es posible Jack Draper defienda su corona con uñas y dientes.
Lo que está claro es que el rival de los rivales en este momento es Carlos Alcaraz. Es al tenista al que todos temen, más todavía en Indian Wells, donde no hay un jugador en activo como él. Carlitos acumula un 87% de victorias desde que debutase en 2021 y tiene ya en sus vitrinas dos entorchados, los levantados consecutivamente en 2023 y 2024. La particularidad de la pista, la más lenta de un Masters 1.000 sobre pista dura, ejerce como aliada.
Alcaraz suma y sigue
Dimitrov trató de cambiarle el paso desde el sorteo. Ganó —lo único que se llevó del partido— y decidió comenzar restando. De todos es sabido que a Alcaraz le gusta ceder el saque a su rival en el primer juego. Ni por esas logró el búlgaro sacar algo positivo. A las primeras de cambio, la derecha de Alcaraz ya echaba fuego sobre el desierto californiano. Se amparó Dimitrov en su revés a una mano con el que percutió y percutió, pero no encontró.
Alcaraz tampoco cede ante ello. Ya son 37 victorias en 40 partidos ante ese tipo de rivales. A Dimitrov se le atragantaban los intercambios largos, su supervivencia pasaba por hacerse fuerte en la red. «Cabeza», le pedía Samu López desde el banquillo. Alcaraz traducía la petición de racionalidad en potencia. Hasta los 211 kilómetros por hora se marchó con una derecha. Dimitrov ya estaba aplaudiendo antes de que la pelota le superara del todo.
Alcaraz se apuntó el primer set en apenas media hora y en el segundo salvó una bola de break que hubiera dado algo de vida a su rival. Fue en ese momento, con bola de rotura en contra, cuando elevó su tenis. Es el ADN de los campeones, sacar su mejor versión en situaciones en las que a la mayoría le tiembla la raqueta. Cerró el partido con un ace y a por la siguiente victoria, que el vuelo de triunfos siga sin detenerse. En segunda ronda ya espera Rinderknech, a quien viene de superar en Doha. Nada cambia para Alcaraz en Indian Wells.