El murciano perdió 23", pero conserva la segunda posición

Fuglsang se impone en La Cubilla y Valverde se agarra con sufrimiento al podio

Jakob Fuglsang se proclamó vencedor de la decimosexta etapa de la Vuelta a España, con final en el Alto de la Cubilla, en un día sin demasiados cambios en la clasificación general, donde Primoz Roglic sigue mostrándose como el más fuerte.

Fuglsang
Fuglsang celebra su victoria en La Cubilla. (AFP)

Astana se convirtió en el animador y dominador de la decimosexta etapa de la Vuelta a España. Jakob Fuglsang se coronó en su papel de estrella emboscada en la fuga y superó a sus rivales en la cima de La Cubilla, donde Alejandro sufrió en los kilómetros finales, pero con la ayuda inestimable de Marc Soler sólo cedió 24 segundos con Pogacar, Supermán López y un Primoz Roglic que sigue mostrando un dominio incontestable de la carrera.

Considerada por muchos la etapa reina de la Vuelta, los corredores partieron desde la localidad de Pravia para poner rumbo al inédito alto de La Cubilla, cima inédita de la ronda española y un puerto que por tipología se asemeja mucho más a los colosos del Tour. Interminables 25 kilómetros tendidos pero en continua ascensión esperaban a los aspirantes de la general, que tratarían de poner en aprietos, al menos sobre el papel, a un Primoz Roglic sin medio signo de flaqueza con dos semanas completadas de competición. La Cobertoria y San Lorenzo, ambos de primera categoría, dejaban abierta la posibilidad de intentarlo desde lejos.

Valverde y Movistar estarían mirados con lupa después de la exhibición del ‘abuelo’ en la etapa del domingo, pero el murciano pronto mostró que no era su mejor día. El equipo telefónico no tiró con intención de una estrategia ofensiva en los puertos anteriores y sólo un rodador como Erviti se filtró en una fuga que debido a la pasividad del pelotón volvió a apropiarse de todas las opciones de conquistar la etapa. Entre los numerosos integrantes de la escapada era el gran favorito, Jakob Fuglsang, el que copaba las acusaciones de sus compañeros de aventura como el gran favorito.

El recorrido por los puertos previos apenas dejó constancia de la superioridad de Jumbo-Visma, derivada de la supremacía de un Roglic al que nadie se atrevió a toserle en San Lorenzo y Cobertoria. Tampoco en los 20 primeros kilómetros de La Cubilla, de preciosos paisajes pero escasa pendiente como para resultar determinante por sí mismo. Lo intentó Miguel Ángel López, resucitado después de dos días de sensaciones negativas, y reaccionaron Roglic, Majka, Pogacar y Soler, con Valverde a su rueda. Nairo Quintana confirmaba su estado de forma y cedía cuando aún quedaban 15 corredores en el pelotón, cediendo en meta una diferencia que le saca incluso del Top 5.

Valverde regula y pierde 24″

En el segundo arreón de Supermán, Valverde dijo basta y se apoyó en el bastón oficial de Movistar, un Marc Soler que volvió a responder hasta conseguir que la pérdida de su líder y referente se quedara en escasos 24″ con respecto a Roglic, López y Pogacar, estos dos últimos aspirantes a un podio que Alejandro ve peligrar a falta de la última semana. Aún con la segunda posición en la mano, el español aseguró que «no fue su mejor día pero tampoco uno malo», declaraciones de doble filo de cara al dueto montañoso de jueves y sábado.

Si la clasificación general sufrió cambios, aunque no importantes, en la fuga también se cumplieron los pronósticos, con un Astana que triunfó también en la escapada. Luis León Sánchez preparó la escabechina hasta reducir el grupo en mil pedazos y llevarse sólo a los más fuertes a su rueda. El de Mula, todo potencia y calidad, pudo lanzar a su compañero Fuglsang hasta una victoria sufrida, pero prevista, y culminar una actuación sobresaliente con la tercera posición de la etapa, sólo por detrás del danés y del inglés del Ineos, Geoghegan Hart.

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