Carlos Sainz respira con los últimos anuncios de Williams: rodarán en Bahréin y habrá presentación
Tras el varapalo de la ausencia del piloto español en Montmeló, la escudería asegura que estará en los siguientes test en el circuito de Sakhir
El madrileño no ha podrá rodar en ninguna de las jornadas en Barcelona porque su equipo no superó la prueba de accidentes
Eso sí, el próximo martes 3 de febrero desvelarán el FW48 discretamente, sin ningún acto

Carlos Sainz respira después de que Williams le diera la peor noticia desde que llegó a la clásica escudería el año pasado. La ausencia durante los cinco días de test de la Fórmula 1 en Montmeló fue como un jarro de agua fría para el piloto español, que este miércoles, al igual que todo el mundo, ha recibido la noticia de que su equipo sí llegará a las siguientes pruebas en Bahréin, del 11 al 13 y del 18 al 20 de febrero.
Eso sí, la presentación de su monoplaza, el FW48, se llevará a cabo virtualmente el próximo martes 3 de febrero, fecha prevista por el equipo en todo momento, y sin ningún acto pomposo como se estila en esta época de la F1. Sainz se llevó un tremendo varapalo al ser notificado de que Williams no llegaría a los test celebrados en su país durante esta semana (26 al 30 de enero), ya que le pone en desventaja respecto al resto de pilotos en cuanto a conocimientos del nuevo reglamento.
El cambio de normas en la F1 no sólo exige a los equipos más horas de trabajo de las habituales para entender las reglas del juego y diseñar un coche en función de estas (con nuevo motor, chasis, ruedas y aerodinámica), sino también a los pilotos. Algunos de ellos ya han declarado en Montmeló que la manera de pilotar es completamente distinta, algo que ni Sainz ni tampoco Fernando Alonso han podido comprobar todavía.
En el caso del asturiano se espera que lo haga a partir de este jueves, mientras que Sainz y su compañero Alex Albon no podrán ir cogiendo sensaciones hasta el 11 de febrero en el circuito de Sakhir. Algo que Carlos esperaba como agua de mayo después de su gran final de temporada, en el que logró tres podios (dos en carrera larga en Bakú y Qatar y otro en sprint en Austin). El jefe de Williams, James Vowles, ha confirmado de viva voz que llegarán a Bahréin, por lo tanto, lo lógico es que ya hayan superado el crashtest (prueba de accidentes), requisito esencial que les impidió viajar a Montmeló.
El motivo de la ausencia de Williams en Montmeló
«Podíamos haber ido a Barcelona, es tan simple como eso. Pero hacerlo habría puesto patas arriba el número de recambios, componentes o evoluciones que hubiéramos tenido en Bahréin, Melbourne (en el primer Gran Premio del Mundial 2026 en Australia) y más adelante. Y se ganan cero puntos en un test de shakedown. Lo más adecuado era asegurarnos de que llegábamos lo mejor posible a partir de Bahréin», comenzó Vowles en un comunicado de Williams.
«Preferiría estar allí, pero sin comprometer el programa. Esto no es un plan intencionado, pretendíamos estar, pero no hubiera estado satisfecho en el largo plazo con las consecuencias que habría tenido para Williams», aclaró, antes de dar más detalles: «Hemos ido al límite en ciertas áreas y componentes y eso incluye algunos test correspondientes. Pero es sólo un detalle de entre todas las cosas. Es solo un apartado de aquellos en los que habíamos apretado más allá del límite. Es más una consecuencia por haber buscado los límites del diseño».
Además, niega estar preocupado por el sobrepeso del monoplaza, el gran problema que se venía comentando en los últimos días sobre el Williams de Sainz: «No tenemos conocimiento del peso hasta que lleguemos a Bahréin». «Es la mayor parte del coche físico, sin alerones. Tienes el chasis, el motor y la caja de cambios. Trabajas el sistema de refrigeración y haces funcionar motor y caja de cambios aunque no tengas cargas físicas en las curvas. Puedes simular incluso rodar detrás de otros coches. Tratamos de aprender del sistema eléctrico del motor, pero no es lo mismo que rodar en la pista», explicó.
La reacción de Carlos Sainz
Vowles transmitió también las sensaciones del madrileño: «Desde que le llamé, me dijo que qué podía hacer para ayudar. Está tan frustrado como yo, estamos aquí para correr, para probar. Confío en que no estaremos retrasados porque siguen siendo seis días de test en seco y es muy representativo. Además, la unidad de potencia y la caja de cambios son de Mercedes y ese aprendizaje se traslada a nosotros».
«Es una ventaja dentro de esta desventaja, en seis días en Bahréin podemos cumplir con el programa que queremos. Tenemos gente en Barcelona, Mercedes lo está haciendo bien desde que ha salido el coche de la pista, el kilometraje ya es impresionante. Y Red Bull ha producido un motor desde cero así que no se puede subestimar lo que han hecho, igual que Ferrari. Aunque los tiempos de Barcelona son irrelevantes, será más importante a partir de Bahréin», finalizó.