¿Puede nuestro estrés afectar al de nuestras mascotas?
Se ha llegado a la conclusión de que el estrés es altamente contagioso y también puede afectar a nuestra mascota,
Descubre la increíble historia y la maldición del Koh-I-Noor, el diamante más caro del mundo
Miguel de La Quadra-Salcedo, aventurero español: "La curiosidad es el elixir de la eterna juventud"
La psicología desmiente el mito: la mayoría de los jóvenes de los años 1950 y 1960 no se casaban por amor, la necesidad de marcharse de casa era un realidad
Muchas veces lo que sentimos se proyecta al exterior. Un estudio de la Universidad de Linköping, en Suecia, ha comprobado que el reflejo del estado de ánimo entre dos o más individuos puede apreciarse en distintas especies de animales sociales o mascotas.
Se ha llegado a la conclusión de que el estrés es altamente contagioso y también puede afectar a nuestra mascota, concretamente a nuestro perro. Los resultados se explican en el estudio Long-term stress levels are synchronized in dogs and their owners y para dar con las conclusiones se observó a 58 perros y sus respectivos dueños.
Se midió la concentración de cortisol en el cabello de 33 perros pastores de Shetland y 25 Border Collies y el de sus amos para determinar los niveles de estrés al paso de un año. Los resultados dieron a conocer que cuando los niveles de cortisol de los humanos subían, también lo hacían en sus mascotas.
En un segundo cuestionario se evaluó también los rasgos de personalidad de los dueños y se descubrió que las personalidades de los perros no tenían relación con los niveles de cortisol hallados en el cabello de sus dueños. Si bien algunos rasgos de la personalidad de los dueños como el neuroticismos, entonces sí estaban relacionados con un aumento en los niveles de cortisol de los perros.
Los investigadores explicaron que los perros notan el nivel de estrés de sus dueños en lugar de que los amos respondan al estrés en sus perros.
Los animales también se estresan
Diversos estudios también han expresado que los animales se estresan. En concreto, esto sucede cuando hay algunas acciones que no les gustan. Por ejemplo, los perros son animales muy rutinarios y cuando se produce un cambio en las horas en que suele salir a pasear esto puede generarle estrés. Por tanto, es correcto establecer unas rutinas de horas, días y semanas a las que el perro se acostumbre. Es bueno que así sea para fijar un control.
Ante cualquier duda, cambio de hábito o signo algo distinto en nuestro perro, entonces conviene ir al veterinario de la misma forma que está bien hacerlo para comentar el tema del estrés con profesionales.
Temas:
- Animales