Luis Corbí, farmacéutico valenciano (70 años) compró en 2004 una finca abandonada para poner en marcha su propia bodega: «La farmacia y el vino tienen una relación bastante cercana»
Luis Corbí llevaba años vinculado al mundo de la farmacia cuando decidió emprender una aventura completamente distinta. En 2004 compró una finca para poner en marcha su propia bodega y dar forma a un proyecto familiar centrado en los vinos ecológicos.
Más de dos décadas después, aquella apuesta se ha convertido en Clos Cor Ví, una iniciativa vitivinícola con presencia en dos territorios de la Comunidad Valenciana.
Luis Corbí apostó por los viñedos para cumplir su sueño de tener una bodega
El proyecto de Luis Corbí nació de su pasión por el vino y de su intención de elaborar productos con personalidad propia.
El farmacéutico valenciano decidió dar un giro a su trayectoria profesional y apostar por la viticultura en 2004. Su objetivo consistía en crear una bodega pequeña, centrada en vinos ecológicos y con una producción limitada.
La iniciativa tomó forma en Moixent, en la comarca de Terres dels Alforins. Allí encontró el lugar adecuado para desarrollar una propuesta que combinaba variedades autóctonas con otras procedentes de regiones vinícolas europeas.
La finca se convirtió en el punto de partida de Clos Cor Ví, una bodega familiar que ha mantenido su apuesta por la elaboración de vinos con identidad propia. «La farmacia desde tiempos inmemoriales ha tenido mucha relación con el mundo del vino», afirma en una entrevista para 5barricas.
Clos Cor Ví cultiva variedades autóctonas y apuesta por los vinos ecológicos
La bodega comenzó con cinco hectáreas de viñedo en Moixent. Su producción se centró especialmente en los vinos blancos gastronómicos, una categoría en la que Luis Corbí quiso encontrar un espacio propio. Para ello, incorporó variedades como la verdil, autóctona de la zona, junto a la riesling y la viognier.
La filosofía de la bodega gira alrededor de la producción limitada, el cuidado del viñedo y el respeto por el entorno. La elaboración ecológica también forma parte de su identidad, con especial atención a los tratamientos utilizados en las parcelas y a la intervención durante el proceso de producción.
La aventura familiar no se quedó en Moixent. Con el paso del tiempo, el proyecto incorporó una segunda finca en Requena, donde la bodega desarrolló su apuesta por los vinos tintos.
Dos fincas valencianas y una apuesta por la variedad bobal
La expansión llevó a la familia Corbí hasta el entorno del Parque Natural de las Hoces del Cabriel. Allí cuenta con una finca de 75 hectáreas, de las cuales 22 se destinan al cultivo de la variedad bobal. También trabajan con macabeo, garnacha y charelo.
Esta segunda ubicación dio lugar a Finca Cor Ví, un proyecto complementario a la bodega original. Su principal protagonista es la bobal, una uva característica de la zona que permite elaborar vinos tintos con personalidad.
Reyes Corbí continúa el proyecto familiar junto a su padre
La continuidad de la bodega también tiene un componente familiar. Reyes Corbí, hija de Luis, comparte la dirección del negocio y participa en áreas como la comunicación y el enoturismo. Ambos mantienen una misma filosofía de trabajo, vinculada al cuidado de las viñas y a la elaboración de vinos con identidad.
La familia también cuenta con la colaboración del enólogo Yosu López de Ocariz, implicado en la recuperación de cepas antiguas y en la evolución de los viñedos.