Dos viticultores daneses transforman una construcción del siglo XVII de un pueblo de Alicante en una bodega para vender sus propios vinos
Los hermanos daneses David y Jonas Tofterup han cumplido el sueño que perseguían desde hace tres décadas: inaugurar su propia bodega. Para ello, han restaurado el emblemático Riurau del Ferrandet en Benissa, una joya arquitectónica del siglo XVII.
Este proyecto implica la producción de vinos propios en Alicante, así como un firme compromiso con la recuperación del patrimonio regional.
Dos hermanos daneses rehabilitan un edificio histórico en Benissa para su proyecto vitivinícola
La vinculación de los Tofterup con el sector del vino español nació hace varias décadas, cuando se trasladaron a España por motivos profesionales de su padre.
Tras años elaborando sus productos en instalaciones alquiladas en la zona de Yecla, los propietarios de Bodegas Trenza han encontrado su ubicación definitiva en la Marina Alta.
Los hermanos se enamoraron del Riurau del Ferrandet, una construcción tradicional que presentaba un avanzado estado de deterioro cerca de la autopista AP-7.
La adquisición del inmueble exigió un gran esfuerzo logístico. Los promotores tuvieron que localizar y poner de acuerdo a todos los miembros de la familia propietaria antes de iniciar una restauración minuciosa.
Según recoge el diario Levante, David Tofterup destaca que el lugar «tiene alma» y explica que la intervención ha ido más allá de la estructura principal.
El equipo ha recuperado muros de «piedra seca», tramos de acequias, el pozo original y hasta la antigua pila de lavar la ropa. Este trabajo busca preservar la memoria histórica del vino en una comarca donde los bancales escalonados definen la identidad del paisaje.
¿Cómo ha sido la recuperación del Riurau del Ferrandet en Alicante?

El proceso de transformación convierte este antiguo centro de producción de pasas en una bodega moderna que respeta la arquitectura rural.
Jonas Tofterup, quien en 2023 obtuvo el título de primer Master of Wine de Dinamarca, se enamoró del vino en unas vacaciones familiares en España.
Para los hermanos, la rehabilitación arquitectónica resulta inseparable de la calidad del producto final. David Tofterup, responsable técnico y galardonado como mejor enólogo de tintos jóvenes en varias ediciones de los Premios Baco, aporta una trayectoria internacional tras trabajar en regiones como Chile, California y Francia, según informa la revista Enólogos.
En esta nueva etapa en Benissa, los viticultores centrarán sus esfuerzos en variedades locales como el moscatel y el giró, aprovechando el microclima único de la Marina Alta.
La primera vendimia en estas tierras alicantinas llegará en el mes de septiembre, marcando un hito en la historia de la empresa.
Bodegas Trenza y su consolidación en el mercado internacional
Hasta la fecha, Bodegas Trenza operaba principalmente desde el Altiplano, donde la uva monastrell de viñas viejas constituye su gran baluarte.
La producción de la bodega creció de forma exponencial, pasando de unas iniciales 3.000 botellas a superar las 200.000 unidades anuales. Marcas como «La Orphica» y «La Nymphina» representan el grueso de sus ventas, que se dirigen casi en su totalidad a la exportación. Los países escandinavos, Alemania y Estados Unidos conforman sus mercados principales.
No obstante, la apertura de la bodega en Benissa refuerza su objetivo de aumentar la presencia en el mercado nacional español.
Este nuevo centro no solo servirá para la elaboración vinícola, sino que también potenciará el enoturismo en la zona, atrayendo a visitantes interesados en el patrimonio y la singularidad de la «agricultura heroica» mediterránea.