El curioso refrán invernal que sólo escuchas en Castilla y León pero que tendría sentido en más regiones españolas
Hay refranes que sólo tienen sentido en Burgos, pero otros serían aplicables a muchas regiones de España si cambiásemos un poco la expresión. Sobre todo los relacionados con el invierno y con el frío.
El ejemplo más claro de esto es En Burgos hay sólo dos estaciones: el invierno y la del ferrocarril. Porque, si bien es cierto que es de las ciudades más frías, hay en otros puntos de Castilla y León donde sería perfectamente aplicable.
Porque, más allá de la broma, lo interesante es que tiene una base real. Y es que juega con el doble significado de la palabra estación: la del año y la del tren. De ahí que haya sobrevivido tantas generaciones.
El refrán sobre el frío en Burgos que marca el carácter de la ciudad
Hay refranes que van ligados a Burgos, pero ninguno capta mejor su esencia como el de En Burgos hay sólo dos estaciones: el invierno y la del ferrocarril. Y es que el frío lo marca todo.
La capital está a más de 850 metros de altitud sobre el nivel del mar y tiene un clima mediterráneo continentalizado, con inviernos largos y fríos, heladas y episodios de nieve.
De hecho, la temperatura media en enero ronda los 3°C, y no es extraño que las mínimas desciendan varios grados bajo cero en las noches más crudas. Ese predominio del frío durante buena parte del año ha alimentado la percepción de que el invierno se alarga más de lo habitual.
Es cierto que sí tienen meses de verano con máximas altas durante el día, pero hasta en esas fechas puede haber noches frescas, lo que aumenta la sensación de que el calor nunca termina de asentarse.
Eso ha ayudado a que el refrán lleve muchas décadas asentado en Burgos. Ya aparece en repertorios paremiológicos y también tiene variantes en otras provincias del entorno.
En ocasiones se escucha adaptado a otras ciudades del interior, lo que demuestra su arraigo cultural. La clave está en el ingenioso juego de palabras: si sólo hay dos estaciones, una es el invierno y la otra la del ferrocarril.
Por qué este refrán de Burgos podría utilizarse en muchas regiones de España
Aunque nació en Burgos, la frase tendría sentido en otras zonas del interior peninsular. Provincias como Soria, Ávila, Segovia o incluso áreas de León comparten rasgos climáticos similares: inviernos largos, temperaturas bajo cero y veranos más suaves que en el sur.
En todas ellas, el contraste térmico anual es notable y la percepción social del frío ocupa un lugar destacado en la conversación cotidiana. Por eso, el refrán podría adaptarse fácilmente cambiando el nombre de la ciudad sin perder su esencia.
Más que una exageración, esta expresión es una fotografía lingüística de la España interior. Un recordatorio de que el clima forma parte de la cultura popular y de que, en algunos lugares, el invierno parece no marcharse nunca.
Otras expresiones populares españolas que están vinculadas al frío
En Burgos hay sólo dos estaciones: el invierno y la del ferrocarril es el refrán vinculado al frío más conocido en Castilla y León pero en otras ciudades españolas hay otros igual de famosos.
Hablamos del refrán El aire de Madrid es tan sutil que mata a un buey y no apaga un candil. Una expresión que puede parecer exagerada, pero que lleva siglos utilizándose.
El refrán resume perfectamente las características del viento invernal de Madrid. No tiene fuerza y no podría ni apagar una pequeña llama, pero es tan potente que podría destrozar a un buey.