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Un estudio pone patas arriba a la ciencia: científicos podrían haber estado equivocados décadas sobre los canguros

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Canguro.
Gemma Meca
  • Gemma Meca
  • Licenciada en Historia, máster en Periodismo y Comunicación Digital. Redactora en Ok Diario. Cuento historias, soy amante de los astros, sigo a la luna, los TT de Twitter y las tendencias en moda. Experta en noticias de consumo, lifestyle, recetas y Lotería de Navidad.

Científicos podrían haber estado equivocados durante décadas, un estudio pone patas arriba a la ciencia. Los expertos no dudan en darnos algunas novedades que pueden ser claves y que quizás hasta el momento desconocíamos. Es hora de apostar claramente por un cambio de tendencia que puede ser esencial en estos días que tenemos por delante y que nos ayudará a ver con otros ojos a este singular animal. La ciencia nos revela en un reciente estudio algo que puede ser clave para entender el pasado de estos animales.

Es momento de estar pendientes de una serie de peculiaridades que pueden ser claves y que, sin duda alguna, puede convertirse en la antesala de algo más. Con la mirada puesta a una serie de cambios destacados que pueden acabar generando más de una sorpresa en cuanto a una especie que puede dejarnos en shock, en especial, en estos días en los que el tiempo puede alejarnos de más de una sorpresa inesperada. Un cambio radical que, sin duda alguna, deberemos empezar a tener en consideración en estos días que tenemos por delante, la naturaleza puede ser sorprendente.

Pone patas arriba a la ciencia un reciente estudio

Un reciente estudio pone patas arriba a uno de los animales más misteriosos del planeta. No hemos visto a uno quizás nunca, en vivo y en directo. Su origen en la lejana región de Tasmania, por lo que, quizás si no nos hemos desplazado a ella o algún centro de recuperación de animales en los que los tengan, es imposible descubrir estos animales que nada tienen que ver con sus antepasados.

Los animales que vemos hoy en día, al igual que los seres humanos, han sufrido una evolución que los ha llevado a convertirse en lo que son hoy en día. Por lo que, quizás deberemos empezar a tener en consideración algunos elementos que, sin duda alguna, tocará ver llegar en estos días.

Los canguros se han convertido en unos seres que, sin duda alguna, pueden darnos alguna que otra sorpresa del todo inesperada. Si tenemos en cuenta algunos elementos que pueden acabar generando más de una sorpresa inesperada en este tipo de animales que pueden cambiar por completo la visión del mundo que tenemos de ellos. Un reciente estudio nos da más detalles de los antepasados de estos canguros actuales.

Los científicos podrían haber estado equivocados durante décadas con los canguros

Los canguros son el elemento de estudio de un reciente estudio que puede cambiarlo todo por completo. Nos enfrentamos a una serie de peculiaridades que pueden ser claves y que, sin duda alguna, deberemos tener en mente en estas próximas jornadas.

Tal y como nos explican desde SciTechDaily: «Los antiguos parientes de los canguros de hoy, algunos de los cuales pueden haber pesado hasta 250 kilogramos (550 libras), podrían no haber sido tan limitados en su movimiento como los científicos alguna vez creyeron. Una nueva investigación publicada hoy (22 de enero) en Scientific Reports sugiere que estos animales masivos eran capaces de saltar en ráfagas cortas. Esta conclusión desafía estudios anteriores que argumentaban que los canguros que pesaban más de 160 kilogramos eran simplemente demasiado pesados para que sus tobillos manejaran las fuerzas involucradas en el salto. Para investigar cómo se pueden haber movido estos canguros gigantes, Megan Jones y sus colegas analizaron las extremidades traseras de 94 especímenes modernos y 40 especímenes fósiles que representan 63 especies de canguros y wallabis. La muestra incluía miembros del extinto grupo canguro gigante Protemnodon, que vivió durante el Pleistoceno (hace entre 2,6 millones y 11.700 años). Para cada especie, los investigadores se basaron en estimaciones de peso corporal previamente publicadas y mediciones detalladas del cuarto metatarsiano, un hueso del pie alargado que juega un papel crucial en el salto entre los canguros modernos. Usando la longitud y el diámetro de este hueso, el equipo evaluó si las extremidades podían soportar las tensiones físicas producidas durante el salto».

Siguiendo con la misma explicación: «Los investigadores también compararon los huesos del talón de los canguros gigantes con los de especies vivas de canguros. Calcularon qué tan grande tendría que ser el tendón de Aquiles para absorber las fuerzas generadas durante el salto en animales mucho más pesados. Luego, el equipo evaluó si los huesos del talón de los canguros gigantes eran lo suficientemente grandes como para acomodar tendones de ese tamaño. Su análisis indica que los metatarsianos de todas las especies conocidas de canguro gigante eran lo suficientemente fuertes como para tolerar el estrés relacionado con el salto. Los huesos del talón también parecen haber sido lo suficientemente grandes como para soportar el grosor del tendón necesario para este tipo de movimiento».

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