10 frases que ajustan el cerebro de tu hijo cuando está desbordado: lo calman en minutos
Toma nota de las frases para calmar a un niño
El curioso refrán invernal que sólo escuchas en Castilla y León pero que tendría sentido en más regiones españolas

Calmar a nuestro hijo en minutos puede ser una necesidad, en especial cuando está desbordado. Es hora de saber qué es lo que podemos conseguir con la ayuda de una serie de palabras que pueden ser mágicas. Será mejor que nos empecemos a preparar para algunas novedades destacadas que pueden ser claves y que, sin duda alguna, tendremos que empezar a visualizar de una forma diferente. Con un cambio de ciclo que puede convertirse en una dura realidad en estas jornadas que hasta la fecha desconocíamos.
Estaremos muy pendientes de este giro de guion que podría convertirse en la antesala de algo más. Con algunos detalles que podrían acabar siendo los que nos darán alguna que otra sorpresa de mano de los expertos que saben muy bien cómo controlar una situación. Nos puede parecer imposible, ante esta rabieta o explosión de ira que va llegando a toda velocidad y que podría acabar siendo lo que nos acompañará en estos días que tenemos por delante. Con una serie de elementos que pueden convertirse en un detalle que puede ser esencial en estas jornadas que tenemos por delante.
Lo calman en minutos
Es importante estar preparados para afrontar una serie de peculiaridades que pueden acabar siendo las que nos marcarán de cerca. Será el momento de apostar claramente por un cambio de tendencia que podría acabar generando más de una sorpresa inesperada.
Un giro radical que hasta el momento no sabíamos que podríamos tener por delante y que acabará marcando una diferencia significativa. Estos elementos que pueden acabar generando más de una alegría y que, acabará suponiendo el fin de una serie de detalles que serán claves.
Una manera de ayudar a calmar unos ánimos que no deben acabar siendo los que nos marcarán de cerca. Los expertos saben muy bien la manera de calmar el cerebro de tu hijo cuando está desbordado, una situación que nos guste o no siempre acabará siendo una realidad.
Esta calma que necesitamos empezar a buscar en nuestro interior puede acabar siendo lo que nos afectará de lleno, en estos días en los que todo puede ser posible. Es hora de conocer en primera persona qué elementos pueden afectarnos más de la cuenta y cómo apagar esos fuegos que a determinadas edades son imposibles de evitar.
Ajustan el cerebro de tu hijo cuando está desbordado estas 10 frases
Desde el blog especializado de Conmishijos nos dan algunos consejos fundamentales para abordar algunos de los problemas que llegan con estas rabietas que acabarán siendo una realidad. Son tiempos de visualizar un cambio de tendencia; no nos vamos a enfadar de más, simplemente vamos a ir descubriendo algunos elementos que serán fundamentales en este día a día. Estas frases son el santo grial de todo padre y madre:
- «Entiendo que estés enfadado. Estoy aquí para ayudarte.»
Reconoce su emoción y le haces saber que no está solo.
- «Puedes sentirte así. A todos nos pasa a veces.»
Normalizas lo que siente sin juzgar.
- «Cuéntame lo que ha pasado cuando estés listo.»
Le das tiempo y espacio, sin presionar.
- «Respira conmigo, vamos a calmarnos juntos.»
Fomenta el autocontrol a través de la conexión.
- «No pasa nada por equivocarse, todos aprendemos de eso.
Ideal en momentos de frustración por errores.
- «Sé que es difícil, pero podemos buscar una solución juntos.»
Enseña a enfocar el conflicto desde la cooperación.
- «Cuando te calmes, podemos hablar de lo que ha pasado.»
Le das una alternativa al desbordamiento emocional.
- «Aunque estés muy enfadado, estoy aquí contigo. Estoy aquí para ayudarte a entenderlo.»
Transmite seguridad y contención.
- «¿Quieres un abrazo o prefieres estar solo un ratito?»
Le das opción de elegir y tomar conciencia de lo que necesita.
- «Tus emociones son importantes, siempre puedes hablar conmigo.»
Refuerza el vínculo y la comunicación a largo plazo.
Son 10 frases que deben reforzarse con una actitud positiva hacia esta rabieta que quizás nos costará de controlar. Tal y como nos explican, siguiendo a los mismos expertos: «Todos los niños se enfadan. Y es normal. El enfado es una emoción natural, como la alegría o el miedo, y forma parte de su aprendizaje emocional. Pero para muchos padres, saber qué decir en medio de una rabieta o un momento de frustración no siempre es fácil. A veces el silencio no ayuda, otras veces hablar demasiado tampoco. En esos momentos, usar las palabras adecuadas puede ser la mejor herramienta para ayudarles a calmarse, entender lo que sienten y poco a poco aprender a gestionarlo. Aquí tienes una selección de frases que puedes usar cuando tu hijo está enfadado o frustrado. No se trata de «calmarlo a toda costa», sino de acompañarlo con calma, validando lo que siente y ofreciéndole una vía para canalizar esa emoción».