Un padre acusado de violar a su hija de tres años en Mallorca: «Su madre me denuncia por ser forastero»
Asegura en el juicio que la denuncia es una venganza de la familia de la menor: "Nunca me quisieron ni me aceptaron"

Un preso de la cárcel de Palma acusado de aprovechar las visitas de su hija de tres años de edad para agredirla sexualmente ha negado rotundamente todos los hechos durante el juicio y asegura que la denuncia es una venganza de la madre y de su familia: «Imagino que es porque ellos son mallorquines y yo forastero. Nunca me quisieron ni me aceptaron».
Respondiendo a las preguntas del fiscal y del abogado de la acusación particular, el procesado se ha definido a sí mismo como «un padre normal que quiere a sus hijos» y considera que la denuncia «es muy extraña». «Juro por mi vida que ni me he acercado a ella», ha afirmado desde el banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial de Palma.
El varón ha explicado durante el interrogatorio que nunca durmió a solas con la niña, sino que en el contexto del régimen de visitas, acudían a dormir a casa de su madre en la localidad mallorquina de Cala Rajada, aunque él vivía en un piso en la ciudad de Palma.
Además, el hombre ha manifestado que se enteró de que había sido denunciado un día que acudió al punto de encuentro, aunque no le dieron más detalles. Entonces, ha añadido, recorrió dependencias policiales locales y nacionales en varios pueblos para conocer los detalles. Sin embargo, no fue hasta ocho meses después cuando logró conocer el contenido de la denuncia cuando fue detenido en Extremadura.
Una conducta hipersexualizada
La madre de la menor también ha estado presente en el juicio y ha explicado que su hija comenzó a tener una conducta hipersexualizada por culpa del procesado. «Lo aprendió de su padre, supongo que en el punto de encuentro», ha afirmado.
Por su parte, la abuela de la niña también ha indicado que la menor le contó los hechos como un secreto. «Es un secreto que tengo con papá, pero no se lo podemos decir a nadie. El papá me pone el pene en la vagina», ha recordado que le dijo la presunta víctima en una ocasión.
Cabe recordar que la Fiscalía pide para el hombre un total de 18 años de prisión por varios delitos de abuso y agresión sexual cometidos en el año 2018. Según el escrito de acusación, el individuo, que cuenta con varios antecedentes por violencia machista y abusos sexuales cometidos en años anteriores, aprovechaba las visitas de su hija a la cárcel para realizarle tocamientos en sus partes íntimas.
El Ministerio Público pide igualmente una indemnización de 30.000 euros por los daños morales.