Suspenden la pena de cárcel a un argelino del CETI de Ceuta que abusó de una mujer: 1.000 € de multa
El agresor admite los hechos y esquiva la entrada en prisión

Un inmigrante argelino del CETI de Ceuta ha sido condenado a dos años de prisión por abusar sexualmente de una mujer en la vía pública y por resistirse a la Policía durante su arresto. La pena de cárcel ha quedado suspendida, condicionada al pago de 1.000 euros y al cumplimiento de una orden de alejamiento.
Los hechos se remontan al 22 de septiembre de 2024. El acusado, identificado como D. K., abordó a la víctima de madrugada en el paseo de la Marina, en la zona del puerto, dirigiéndose a ella con expresiones como «besi» para intentar forzar un acercamiento. Ante la negativa de la joven, que se alejó, el hombre la siguió y abusó de ella mediante tocamientos.
Los gritos de la víctima alertaron a una patrulla de la Policía Nacional, que intervino de inmediato. El agresor intentó huir a la carrera y se resistió al arresto, aunque finalmente fue detenido tras una breve persecución.
El Tribunal de Instancia de la Sección de lo Penal n.º 2 de Ceuta ha condenado al acusado a un año de cárcel por un delito de agresión sexual y otro año más por un delito de resistencia a la autoridad. La Fiscalía aceptó la suspensión de la pena bajo tres condiciones: que no vuelva a delinquir, cumpla la orden de alejamiento y abone 1.000 euros en concepto de responsabilidad civil.
El fallo, adelantado por El Faro de Ceuta, añade la prohibición de acercarse a la víctima durante cinco años, dos años de libertad vigilada y dos años de inhabilitación para trabajar con menores.
El acusado declaró por videoconferencia, reconoció los hechos y aceptó la pena tras un acuerdo de conformidad entre las partes. La sentencia, por tanto, es firme.
Otros abusos y violaciones
Ya el pasado septiembre, una mujer de 37 años denunció haber sufrido tocamientos a manos de dos inmigrantes del CETI en presencia de sus hijas, de unos 5 o 6 años, que jugaban en la calle. Mientras uno de los implicados vigilaba para evitar testigos, el otro le introdujo la mano por debajo de la falda y le tocó las zonas íntimas. Los agresores, ambos jóvenes de origen magrebí, fueron detenidos poco después.
Una semana antes, otro argelino del CETI fue condenado por abusar de una menor en abril. El joven la abordó en la calle, la rodeó con el brazo e intentó besarla. La víctima logró zafarse y pidió auxilio. El juez le impuso un año de prisión, cuya ejecución quedó suspendida durante dos años a condición de que no vuelva a delinquir, además del pago de 1.000 euros de indemnización y la obligación de realizar un curso de educación sexual.
En agosto, la Policía detuvo a dos menas magrebíes por abusar sexualmente de una trabajadora social y agredir a dos vigilantes de seguridad en uno de los centros de acogida de menores inmigrantes de la ciudad autónoma.
En julio, un guineano de 25 años fue detenido por intentar abusar sexualmente de una enfermera del CETI. La trabajadora acudió a la habitación del interno para administrarle una medicación y, una vez dentro, el residente se bajó los pantalones, le mostró los genitales y la agarró con fuerza del brazo. La víctima logró zafarse y pedir ayuda. El agresor llevaba sólo 10 días en España cuando ocurrieron los hechos.
En marzo, un guineano del CETI fue detenido por tocamientos a una joven en una parada de autobús de Ceuta.
Anteriormente, en el verano de 2024, un argelino del CETI asaltó a una joven en el portal de su casa, la agredió sexualmente y le robó el móvil. Ingresó en prisión provisional.
Además, en 2022, otro argelino del CETI de Ceuta fue condenado a dos años y medio de cárcel por abusar sexualmente de un menor de 12 años.