apple

El MacBook Pro está muy bien, pero quizá no lo necesitas

El MacBook Pro está muy bien, pero quizá no lo necesitas
Foto: Unsplash
Nacho Grosso
  • Nacho Grosso
  • Cádiz (1973) Redactor y editor especializado en tecnología. Escribiendo profesionalmente desde 2017 para medios de difusión y blogs en español.

Hace años, ingenuo de mí, di por hecho que, si trabajabas con un portátil, el MacBook Pro era lo que tocaba. Llegué a tener un MacBook Pro de 2019 bastante caro que, siendo sincero, nunca terminé de exprimir. No porque el equipo fuera malo, ni mucho menos, sino porque mi día a día no pedía tanto. Con el tiempo me di cuenta de que había pagado por una potencia que, en la práctica, apenas usaba.

Comprar un MacBook Pro era casi un acto reflejo

Hace unos años la decisión era sencilla. Si te ganabas la vida con el ordenador, ibas a por el Pro. Era más potente, tenía mejor fama y te daba esa tranquilidad de pensar que no te ibas a quedar corto en un par de años. Y en aquel escenario tenía sentido una vez que abandoné Windows. El problema es que ese escenario ha cambiado mucho y seguimos comprando como si no hubiera pasado nada. ¿Trabajas desde casa? Ve a por el MacBook Pro.

MacBook Pro M5
Foto: Apple

Lo que hacemos realmente cuando trabajamos

Seamos honestos, la mayoría pasamos el día con el navegador abierto, unas cuantas pestañas de más, el correo, documentos, alguna videollamada y herramientas online. A eso le sumas una edición ligera de imágenes, algún vídeo puntual o una presentación un poco más pesada de lo normal y poco más. Ese es el trabajo real de muchísima gente como periodistas, redactores, autónomos, estudiantes o personas que teletrabajan. No estamos renderizando vídeos todo el día ni compilando código durante horas, algo además que ya hace la IA por ti.

Dos MacBook Air y un Pro después, la conclusión es clara

En los últimos dos años he probado dos MacBook Air distintos, primero con chip M3 y luego con M4. También he podido volver a usar un MacBook Pro mucho más reciente, con chip M5. Y aquí viene lo interesante, en el uso diario, el Pro no me ha dado una ventaja clara.

Todo iba bien en ambos casos. Las apps abrían igual de rápido, el sistema respondía igual y, en ningún momento, tuve la sensación de estar forzando el Air. De hecho, muchas veces el ordenador simplemente desaparecía, que es justo lo que buscas cuando estás trabajando.

El problema del “por si acaso”

Creo que mucha gente compra un MacBook Pro no porque lo necesite, sino por miedo. Miedo a quedarse corta, a equivocarse o a pensar que ha elegido algo “menos profesional”. Ese “por si acaso” pesa mucho y Apple lo ha sabido vender muy bien durante años. El resultado es que acabas pagando más, cargando con un equipo más pesado y usando una parte muy pequeña de todo lo que ofrece.

Foto: Nacho Grosso

Ojo, que el MacBook Pro sigue teniendo sentido

Esto no va de decir que el MacBook Pro sea una mala compra, no lo es. Para programadores, diseñadores, editores de vídeo, profesionales del audio o trabajos muy exigentes, sigue siendo la herramienta adecuada. Ellos sí necesitan esa potencia sostenida y ese margen extra. La cuestión es que ese perfil no es el mayoritario, aunque durante mucho tiempo hayamos actuado como si lo fuera.

Igual no necesitas más ordenador, sino pensar mejor tu uso

Mirando atrás, aquel MacBook Pro de 2019 fue una compra hecha con la mentalidad de otra época. Hoy, con los MacBook Air actuales, he trabajado más cómodo y sin la sensación de estar pagando por algo que no uso. Quizá antes de preguntarnos qué Mac es mejor, deberíamos preguntarnos qué hacemos realmente con él cada día. Porque para mucha gente, el MacBook Pro ya no es una necesidad, sino una costumbre que arrastramos desde hace años.

Lo último en Tecnología

Últimas noticias