La red de narcotráfico que protegía el jefe de la UDEF acumulaba mansiones en Dubai y relojes de súper lujo
Un nuevo informe dice que el inspector Óscar Sánchez Gil cobraba 800.000 € mientras protegía la entrada de coca
La llamada que delata al narcojefe: "La fiscal ha intervenido el alijo sin hablarlo, con dos cojones"
El inspector jefe de la UDEF que protegía a una organización criminal cobró al menos 800.000 euros por sus servicios, según revelan las notas halladas en la docena de teléfonos móviles del líder de la red, el narco Ignacio Torán. Óscar Sánchez Gil, célebre por guardar dinero en las paredes, alertaba de inspecciones policiales a determinados contenedores en los puertos mientras la trama acumulaba mansiones valoradas en 13,8 millones de euros en Dubái, competía en carreras de coches de lujo tipo Fórmula 1 y coleccionaba relojes de super lujo Patek Philippe. La organización introdujo del orden de 58 toneladas de cocaína en España entre 2020 y 2024, valorados en más de 2.000 millones de euros. Se trata del caso que ha provocado la detención de un primo de Juan Carlos I de Borbón.
La Unidad de Asuntos Internos ha analizado los móviles intervenidos a Torán el pasado 6 de noviembre. En una nota del terminal fechada el 23 de diciembre de 2021, el narcotraficante registraba meticulosamente cada pago: «Pri 800», lo que se traduce en 800.000 euros de la trama para el inspector policial según el nuevo informe de Asuntos Internos que desvela OKDIARIO. Es la segunda cantidad más alta después de los 1,5 millones que se reservaba para sí mismo.
El documento policial es concluyente: «Este listado es ilustrativo en cuanto refleja cómo los diversos colaboradores de Torán en el tráfico de drogas son remunerados. El mayor importe (1.503.000 euros) es para Ignacio Torán y el segundo mayor (800.000 euros) es el del Inspector Jefe Óscar Sánchez».
La misma nota detallaba otros pagos: «Edu 420» para un encargado de las descargas en una nave de frutas en Fuente del Saz; «Aba 75» para los gestores de la empresa frutera; «Pumuki 368 + 1888» para un coordinador con Sudamérica. Junto a los pagos, Torán anotaba sus inversiones: «735 coches», «831 Suiza», «1500 Pum».
Mansiones millonarias en Dubái
El análisis ha revelado la opulenta vida de Torán en los Emiratos Árabes Unidos. Poseía una mansión en el complejo W Residences de Palm Jumeirah, valorada en 55 millones de dírhams, equivalentes a 13,8 millones de euros.
El narcotraficante ocultaba la titularidad mediante testaferros. Pierre Arturo, venezolano residente en España, figuraba como propietario formal. Pero en todas las conversaciones interceptadas, Torán se refería al inmueble como «mi casa».
«Me he puesto a vender la casa del dobleduve, del doble V ese», escribía Torán a Java, otro narcotraficante residente en Dubái. «Esa la he puesto en venta en 55 palos», añadía el 26 de octubre de 2024, días antes de su detención.
Las conversaciones revelan que Torán no era el único miembro de la organización residente en ese lujoso complejo. «En el Royal [Atlantis] estoy solo, sí, está el hermano de Peri, que es buen chico, pero buah. En cambio, en las otras, todos metidos ahí en el beach ese, paso», explicaba refiriéndose al W Residences donde también residían otros líderes de la red.

Torán poseía varios inmuebles en Dubái. «La del Royal va a quedar muy bonita, entonces con una que sea para mí y las demás… que tengo ahí alguna de esas que se pagan y las dan en el 2027, tengo varias», detallaba en sus mensajes. El complejo Royal Atlantis donde poseía otro inmueble es uno de los más exclusivos del emirato.
Para gestionar sus propiedades, Torán contactaba directamente con una manager inmobiliaria del grupo inversor Agon Capital. En un grupo de WhatsApp creado en mayo de 2024, ella solicitaba documentación para alquilar la mansión de Palm Jumeirah. Juan Ángel, gestor de la organización, tramitaba los contratos que firmaba el testaferro Pierre Arturo.
El informe detalla: «Por eso le quise hacer la empresa», admitía Torán sobre Pierre Arturo, evidenciando su rol como pantalla. Cuando necesitaba firmar documentos, Torán ordenaba: «Mañana le saco avión», demostrando su control absoluto sobre el supuesto propietario.
El grupo Agon Capital, vinculado a Perikles un socio griego de la organización, gestiona inmuebles de lujo, restaurantes y hasta un equipo de fútbol en Dubái.
Pasión por las carreras
Los terminales intervenidos revelan otra faceta de la ignota vida de lujo de los narcotraficantes. Perikles, el socio griego que exigía explicaciones tras la incautación de las 13 toneladas, competía como piloto en la Gulf Radical Cup de Dubái.
En publicaciones de Instagram de enero de 2024, Perikles aparece conduciendo el coche número 69, finalizando en segunda posición. Vestía un mono oscuro con franjas naranjas en las carreras disputadas en el circuito de Dubái Autodrome.
Las conversaciones entre Torán y sus socios revelan una obsesión por los relojes de alta gama. En mayo de 2024, Torán enviaba un vídeo a otro narco mostrando tres relojes. «El de la izquierda es el regalo de Peri, medio mío, el de la derecha, de María», explicaba refiriéndose a regalos entre miembros de la organización.
«Me hice con él. Hay 5 en el mundo», presumía Torán en noviembre de 2024. «El de esmeraldas ya vale dos millones, estoy mirando… claro, ya vale dos millones, yo tengo el blanco, el blanco de rubíes, que solo hay cinco unidades», detallaba en un audio a Javier.
El narco Java poseía cuatro modelos Patek Philippe 5711, según fotografías intercambiadas. «Ya le pasé a Calvete los últimos 260M que te debía del Patek», escribía el 21 de octubre, confirmando transacciones millonarias por relojes entre narcotraficantes.
El análisis de los terminales también ha identificado maletas custodiadas con relojes valorados en millones. «2 rm 2 ap 1 patec», especificaba Torán sobre el contenido: dos Richard Mille, dos Audemars Piguet y un Patek Philippe que guardaba en casa de Javier en Dubái.
Las notas de Torán registraban también pagos a Java: el 22 de mayo anotaba «paid java», junto a una salida de 5.000.000 de euros. Java, propietario del Criadero Cayalá en Colombia, mantiene prohibición de entrada en territorio Schengen desde 2018, aunque entró ilegalmente en España el 12 de octubre de 2024, dos días antes de la mayor incautación. Las pesquisas apuntan a que tenía protección de autoridades nacionales y que usaba un pasaporte falso de El Salvador.
El inspector Sánchez consultaba bases de datos policiales sobre estos narcotraficantes. El 14 de junio de 2023 buscó el nombre completo de Java en una aplicación policial, exactamente el mismo nombre que Torán había buscado en Google meses antes.

Las consultas policiales indebidas servían para alertar a la organización sobre investigaciones en marcha. Asuntos Internos cree que Óscar Sánchez Gil avisaba a la trama de qué contenedores se iban a inspeccionar así les permitía no introducir droga en ellos. No obstante, presuntamente un chivatazo en Ecuador permitió localizar un contenedor de plátanos que en realidad llevaba 13 toneladas de cocaína. «La fiscal ha pedido [la inspección del contenedor] sin hablarlo, con dos cojones», se quejó el inspector a un superior.
El caso evidencia cómo el crimen organizado ha conseguido infiltrarse en las instituciones del Estado, protegiendo durante años una red que movía cientos de millones de euros. De hecho, 12 días de las detenciones los narcos siguieron haciendo anotaciones sobre sus ingresos y sus planes de futuro. Mientras el inspector alertaba de vigilancias policiales, los narcotraficantes disfrutaban de una vida de lujo en Dubái. Una opulencia que contrasta con su situación actual de prisión provisional.