Los pinchazos de los narcos amigos del jefe de la UDEF: «Le cogí, le até a una silla y no lo maté por pena»
Óscar Sánchez colaboraba con la organización de narcos de Ignacio T. que blanqueaba a través de empresas con testaferros

«Le cogí, le até a una silla y no le maté por pena», así hablaban los narcos que colaboraron con el ex jefe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional investigado en la Audiencia Nacional, Óscar Sánchez Gil, sobre problemas con otros miembros de la organización que consiguió introducir toneladas de droga en España y blanquear millones de euros.
OKDIARIO ha accedido al sumario del caso del jefe de la UDEF en el que los investigadores pincharon los teléfonos de los investigados que hablaban sobre negocios de la trama de narcotráfico y blanqueo. Uno de estos es Carlos Javier C., un colaborador de Ignacio T., a quien los investigadores sitúan como el cerebro de los narcos.
En una de estas conversaciones intervenidas, se muestra como el pasado 9 de octubre de 2024 Carlos Javier C. llama a su mujer y le cuenta que ha tenido una reunión con «el amigo», en alusión a Ignacio T.
Carlos Javier le explica que Ignacio T. le ha dicho, muy contundentemente, que ya no trata con Juan C., otro de los colaboradores, tras descubrir que le había intentado robar. A continuación, la transcripción de la conversación:
Carlos Javier: Ya le he contado encima un poco lo de Suiza y tal y dice, pero es que me lo ha dicho así ‘a mí es que me da igual, yo con Juan tengo una guerra’. Me dice que le ha cogido y todo y que le ha tenido atado a una silla […] Me dijo ‘a mí Juan me suda la polla ya, me ha intentado robar y le cogí, le até a una silla y no lo he matado, pues porque me dio pena’.
Y prosigue: Me dijo que lo que me pasó en Suiza ha sido culpa de él, que me habían falsificado un documento […] Le he dicho lo de los billetes que iban contaminados y dice que eso es mentira, digo hombre, mentira no puede ser porque lo ha demostrado en un laboratorio… y eso es porque ya contaminados, no van impregnaos. Me dijo ‘vale, lo que tú, lo que tú digas amigo’ y le he dicho que si necesito un abogado, que él me pone el mejor abogado.
Interlocutora: ¿Y tú que le has dicho?
Carlos Javier: Que por qué no me dejo ayudar, me dice. Que él me quiere ayudar… Que no quiero ayuda de nadie, que yo no necesito ayuda, se lo he dicho, es que no, no quiero ayuda de nadie, pero es que no me escucha gordi, no me ha escuchado nada. Me ha soltado toda la mierda… todo enfadado…
[…]
Interlocutora: ¿Tú le has dejado caer, que tú puedes ir a la cárcel?
Carlos Javier: Sí, pero sabes que me ha dicho él, que es muy listo y que no me va a pasar nada.
La organización del jefe de la UDEF
Los pinchazos telefónicos también evidencian como el narco Ignacio T. se sirvió de terceros para, a través de entramados empresariales y a cambio de compensaciones económicas, poner sus sociedades a nombre de ellos. También les utilizaba para adquirir bienes a través de aquellas con fondos provenientes del tráfico de drogas a gran escala.
Ejemplo de ello es cuando Carlos Javier le contó a su mujer que Ignacio T. le ofreció un plus de 100.000 euros por hacer estas empresas. Su esposa, sorprendida y temiendo tener problemas legales en el futuro, le dijo: «¿Por qué te va a dar 100.000 euros si es una empresa lícita y legal?».
Otro de los narcos también le trasladó a su entorno su preocupación porque les fueran a detener. «Está la cosa fea, ¿vale? Me tengo que ir», le dijo a su mujer. A lo que ella contesta: «Sí, eso me llevas diciendo varios días, pero no sé nada». El narco le dice que le llamará desde otro teléfono y le pide que le prepare una maleta para marcharse sin especificar un lugar concreto.
El jefe de la UDEF también trasladó a la presunta trama de blanqueo su malestar con las gestiones que estaban realizando. «A ver si solucionáis algo», señaló a otro de los investigados en un mensaje enviado el pasado octubre y que ha sido intervenido por la Unidad de Asuntos Internos.