Mata a su padre con un mazo y se entrega a la Policía de Lanzarote
El asesino alegó que su padre le había agredido sexualmente
Los forenses descartaron la supuesta agresión sexual y el juez le ha enviado a prisión provisional

Un joven mata a su padre con un mazo en Arrecife (Lanzarote) y se entrega en una comisaría de la Policía Nacional alegando que había sido víctima de una agresión sexual por parte del fallecido. Los análisis forenses descartaron la presunta agresión sexual y tras pasar a disposición judicial el hijo ha sido enviado a prisión provisional. El acusado ya había sido detenido en verano por amenazas a su padre.
La Policía Nacional en Canarias ha informado ahora que los hechos ocurrieron el 27 de noviembre de 2025, y la investigación fue llevada a cabo por la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) de la Comisaría Local de Arrecife.
Ese mismo día, a las 14:50 horas, el propio investigado se personó en dependencias policiales manifestando que había golpeado a su padre en la cabeza y que este se encontraba tendido en el suelo sin moverse.
El padre falleció en el hospital
De inmediato, agentes de la Policía Nacional se desplazaron al domicilio familiar, situado en una calle de la capital lanzaroteña, donde la víctima fue asistida por los servicios sanitarios y trasladada de urgencia al Hospital Universitario Doctor Negrín en Gran Canaria, donde finalmente falleció como consecuencia de las graves lesiones sufridas.
Descartan agresión sexual
El detenido manifestó a los investigadores como móvil del crimen, una supuesta agresión sexual sufrida por parte de su padre durante la noche anterior.
La Policía respondió activando de inmediato el protocolo para delitos sexuales y se dio aviso al médico forense de guardia, quien tras la evaluación médica, comunicó en su informe que, no se apreciaban lesiones compatibles con una agresión sexual con penetración.
Los profesionales sanitarios y policiales constataron que el varón presentaba un relato no coherente, con múltiples contradicciones, manifestando episodios de ansiedad, ideas autolíticas y percepciones subjetivas sin respaldo objetivo. Por este motivo, fue derivado al servicio de psiquiatría para su valoración clínica.
El mazo manchado de sangre
Los agentes realizaron una Inspección Ocular Técnico Policial en el lugar de los hechos, en la que se localizó el arma empleada por el arrestado, un martillo de grandes dimensiones, con evidentes restos de sangre.
El joven fue inicialmente detenido por un delito de tentativa de homicidio, que posteriormente fue calificado como homicidio consumado tras el fallecimiento de la víctima. El detenido ya había sido arrestado con anterioridad, el pasado verano, por un delito de amenazas contra su propio padre.
Una vez finalizada las diligencias policiales, el arrestado fue puesto a disposición de la autoridad judicial competente, quien decretó su inmediato ingreso en prisión provisional.