Kubra Khademi, la artista afgana de la orgía en ARCO entre Kamala Harris, Hillary Clinton y Von der Leyen
Kubra Khademi es el nombre de la artista afgana que ha revolucionado ARCO con un polémico cuadro que representa una orgía lésbica entre Kamala Harris, Hillary Clinton y Ursula Von der Leyen. El cuadro culmina la serie ‘Pan, trabajo, libertad’. Son los derechos fundamentales -recuerda la autora- que los talibanes niegan a las mujeres afganas. Nace de la idea de pintar desnudas a las líderes políticas mundiales a las que Kubra Khademi pidió ayuda en favor de las mujeres afganas en 2021, cuando Kabul cayó en manos de los islamistas, sin obtener respuesta. El cuadro, expuesto en la galería franco-belga Eric Mouchet, ha sido vendido por 60.000 euros. «En aquellas cartas -recuerda Kubra Khademi a OKDIARIO- les decía ‘levantaos, ¿dónde estáis?’. No me contestaron y aquello me produjo una enorme sensación de decepción y miedo».
La artista desnudó también, entre otras, a la ex primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern; a la ex primera ministra de Finlandia, Sanna Marin; a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, o a la Premio Nobel de la Paz 2011, Ellen Johnson Sirleaf, para señalarlas por su «silencio» ante «la violación de los derechos de las mujeres» de Afganistán. Llegado el 8M, Kubra Khademi ha dicho estos días que, con su obra, pretende «animar a estas políticas a que usen su poder y reaccionen a los criminales que gobiernan el mundo».
Kubra Khademi fue condenada a muerte en 2015 en Afganistán por realizar una performance en plena calle vestida con una armadura. Consiguió huir a Francia donde vive como exiliada y donde, finalmente, obtuvo la nacionalidad. Su obra ha sido la más política de un ARCO no muy político en sus obras, pero sí en sus reivindicaciones. Los galeristas dedicaron una sonora y continuada pitada al ministro de Cultura, Ernest Urtasun, durante la inauguración por parte de los Reyes. Urtasun lleva meses ignorando su petición de rebajar el IVA cultural. Mientras las transacciones de música o teatro se gravan con un 10%, los profesionales del sector del arte deben aplicar un 21% de IVA. Las galerías de Francia o Portugal aplican un 5% y un 5,5%, respectivamente. «¡Cómo en Portugal, IVA cultural!», gritaron al ministro en presencia de Don Felipe y Doña Letizia. Urtasun se lava las manos. Las galerías denuncian que el IVA les está ahogando y que les deja sin poder competir, además, con otras galerías europeas.
La 45ª edición de ARCO, organizada por IFEMA MADRID, termina este domingo con un balance favorable tanto en asistencia como en actividad comercial: 211 galerías de 30 países, 1.300 artistas (40% mujeres), 95.000 visitantes y 40.000 profesionales de todo el mundo. ARCO ha supuesto para Madrid un impacto económico de casi 200 millones de euros y el impulso de casi 1.500 puestos de trabajo.
Las primeras jornadas se dedicaron exclusivamente a coleccionistas y profesionales con importantes adquisiciones institucionales y corporativas, como las del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, la Fundación ARCO, la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de Madrid, la Junta de Andalucía, el Institut Valencià d’Art Modern (IVAM), Es Baluard Museu d’Art Contemporani, la Fundación María Cristina Masaveu Peterson, la Fundación Sorigué y el Centro de Arte Fundación María José Jove, entre otros muchos.