Este miércoles comienza una nueva edición de ARCO, la feria internacional de arte contemporáneo más importante de nuestro país. Se celebra la 45 ª edición, pero no se presenta con un ambiente festivo, sino más bien combativo. Las galerías de arte en España están guerreras y el motivo está claro: el IVA cultural al 21%.
Mientras las transacciones de la música o el teatro se gravan con un 10%, los profesionales del sector del arte deben aplicar un 21% de IVA. Y mientras las galerías de Francia o Portugal aplican un 5% y un 5,5%, respectivamente, las españolas deben hacerlo un 21%.
Urtasun se lava las manos

Los galeristas españoles, que llevan dos años pidiendo una bajada de la presión fiscal, aducen que literalmente se están «ahogando». El Gobierno ha renunciado a transponer a la legislación nacional una directiva europea de 2022 que permite a los Estados-miembros aplicar tipos reducidos a las entregas de obras de arte, objetos de colección y antigüedades.
24 meses de silencio gubernamental. Ernest Urtasun, ministro de Cultura, asegura que este asunto es cosa de Hacienda. Es decir, de María Jesús Montero, vicepresidenta y candidata en las elecciones de Andalucía, por lo que está de salida. Urtasun se lava las manos, como Poncio Pilatos, pero no parece que con esto salve los muebles: el sector del arte contemporáneo le señala como responsable de que esta losa fiscal no baje. De hecho, hace unas semanas artistas y galeristas se encerraron en diferentes museos españoles y ahí no faltaron los gritos de «¡¡Ministro, dimisión!!».
Aunque no han conseguido bajar el IVA del 21%, los galeristas españoles siguen trabajando para tener su mejor obra en su espacio y reconocen que, al menos, se han colado en la agenda política y mediática. El pasado 16 de febrero el Senado aprobó una moción de Junts que instaba al Gobierno a una reducción del IVA cultural para galerías y artistas, la cual salió adelante con los votos del PP, Sumar (paradójico, teniendo en cuenta que Urtasun pertenece a Sumar y al propio Gobierno), PNV y ERC. El PSOE votó en contra.
«No pedimos privilegios, sólo igualdad»

Ante ello, esta edición es mucho más reivindicativa y más combativa que en otras ocasiones. Por lo que, previsiblemente, veamos rostros más hieráticos y más incómodos cuando tenga lugar la inauguración oficial este jueves por parte de los Reyes, Don Felipe y Doña Letizia, acompañados de Urtasun y otras autoridades.
A las 12.45 horas de este miércoles, galerías y artistas españoles se reunirán a las puertas del pabellón 7 de ARCO para inmortalizar una nueva protesta colectiva. Frente a los visitantes, se realizarán una fotografía junto a una pancarta en la que reclaman un IVA cultural reducido. «No pedimos privilegios, pedimos igualdad. Ya está bien, no podemos seguir aceptando una medida que nos está asfixiando», clama la presidenta del Consorcio de Galerías de Arte Contemporáneo, Idoia Fernández.
El director de la galería José de la Mano, como portavoz de la organización, ha defendido a ultranza la labor de las galerías de arte: «Defendemos la obra de los artistas y que puedan vivir de ello. Estamos en desigualdad de precio con galerías internacionales. No creo que la reducción del IVA suponga tantísimo dinero para las arcas públicas».


Con respecto a la percepción ideológica de esta bajada del IVA por parte de la sociedad, así como de los diferentes extractos ideológicos, De la Mano lamenta que para «la derecha somos unos izquierdosos y para la izquierda un comercio de élite». Y es que en España, detalla, las galerías de arte y el sector artístico se ve como «una cosa de ricos y no es así, no lo es».
En la misma línea, Marc Domènech, director de la galería barcelonesa del mismo nombre, explica que al mundo del arte «se le atribuye una situación de lujo cuando no es verdad. Los manifiestos para exigir la bajada del IVA los hemos firmado más de 1.300 artistas y os aseguro que ninguno de ellos va a comprar el pan en un Ferrari Testarossa y mucho menos los galeristas, que nos dedicamos a promover y defender el patrimonio Español en España y fuera de España con estas condiciones».
«Para la derecha somos izquierdosos y para la izquierda una cosa de ricos»
«Si gravamos el arte con 16 puntos por encima de Francia, Alemania o Inglaterra, lo que estamos haciendo es sepultar es el arte español que es capital simbólico. Nos estamos tirando piedras contra nuestro propio tejado», ha asegurado Nacho Ruiz, codirector de T20.
Un abandono sistemático es lo que argumentan los galeristas de nuestro país cuando se trata de apoyo institucional. No con subvenciones, sino con leyes que estimulen el coleccionismo y el mecenazgo, sin dejar de lado un gravamen similar al europeo que permita a las galerías una competitividad coherente. Angustias Freijo, de la galería Freijo, sostiene que el arte contemporáneo está cada vez menos apoyado «oficialmente» y recuerda que la reclamación de la reducción del IVA viene «de muy muy atrás».
La tendencia generalizada es pensar que en ARCO las piezas en venta sólo están al alcance de unos pocos. Vemos los remates de las subastas y observamos los millones de euros que se pagan por obras de Klimt, Picasso, Rembrandt, etc.; pero lo cierto es que esa no es la única realidad dentro del mercado del arte.
Basta con pasear por los pasillos de ARCO y las diferentes galerías de arte para arrancarnos la venda de los ojos. En sus paredes cuelgan obras por 5.000, 50.000 y 80.000 euros, claro que sí; pero también hay obras desde 500 euros de diferentes artistas que están a disposición de bolsillos más moderados.
11.000 empleos directos
El dinero, cuando lo tienes, pues el arte no es un bien de primera necesidad, es una cuestión de prioridades; pero la petición de la bajada del IVA cultural para las transacciones de arte, antigüedades y objetos de colección tiene un impacto socioeconómico importante en el ecosistema cultural y económico. Según datos del Consorcio de Galerías de Arte Contemporáneo, el sector agrupa en España a más de 24.000 artistas y genera alrededor de 11.000 empleos directos.
Las galerías venden cuadros, litografías o esculturas, es un negocio igual que la tienda que vende tornillos, sartenes o bovinas de hilo de colores. Todos forman parte de ese 99% de pymes que conforman el tejido empresarial de nuestro país, incluidas las galerías de arte contemporáneo, aunque no hayan sido reivindicadas en la Gala de los Goya 2026.


