Detenido un vecino de Monesterio por la desaparición de Manuela Chavero hace cuatro años

La Guardia Civil ha detenido este viernes a un vecino de Monesterio por la desaparición de Manuela Chavero, la mujer de la localidad pacense que desapareció el 5 de julio de 2016 de su casa, donde se encontraba sola.

En el momento de su desaparición, Chavero tenía la puerta cerrada pero las luces y la televisión estaban encendidas y sobre una mesa se encontraban el móvil y las llaves de la casa, además de toda su documentación personal.

Esta detención llega después de que la Unidad Central Operativa (UCO), junto a personal del servicio de Criminalística de la Guardia Civil y en colaboración con la Comandancia de Badajoz, llevase a cabo en la mañana del pasado 27 de agosto una serie de gestiones «que estaban pendientes por hacer» en el domicilio de Chavero.

En declaraciones a Europa Press, fuentes de la UCO explicaron entonces que no había «novedades» y que «simplemente» se llevaron a cabo en el domicilio de Manuela donde desapareció «una serie de gestiones que estaban pendientes por hacer».

Una carta anónima

La misiva llegó sin remitente hace 22 días a la casa de los padres de Manuela Chavero en la localidad extremeña de Monesterio, allí después de que un  primo de la mujer desaparecida abriera la carta avisó de inmediato a Emilia Chavero, la hermana de la víctima que lleva cuatro años luchando porque se esclarezca la desaparición de Manuela. Ella se la llevó de inmediato a la Guardia Civil.

Manuela Chavero desapareció con 42 años la madrugada del 4 al 5 de julio  de 2016 dejando dos hijos que en ese momento se encontraban con su ex pareja. En el momento de la desaparición no se llevó su teléfono móvil, documentación, ni llaves. Horas después hallaron su casa con la puerta abierta y sin forzar, la luz y la televisión encendidas. Ni rastro de la mujer, lo que apuntaba a que alguien hizo que saliera de la casa y se la llevó por la fuerza. Tampoco fue un robo, sobre la mesa del salón descansaba el bolso con el dinero, las tarjetas y la documentación. Encima de la cama la ropa que la mujer se había puesto ese día. Manuela salió en chanclas vestida con un chándal a la puerta de su casa y ya no se le volvió a ver.

Ahora, la misiva de una persona desconocida ha confirmado las sospechas de los investigadores y desencadenado una serie de actuaciones de los expertos de homicidios de la Unidad Central Operativa ( UCO ) de la Guardia Civil. El comunicante anónimo, se desconoce el motivo de su proceder cuatro años después, deja claro que esa noche pudo ver lo que ocurrió o lo conoce de primera mano. El relato coincide con algunos de los datos que sólo la Guardia Civil conocía del caso, y señala a un sospechoso en concreto.

Sólo tres días después de recibir la misiva, el pasado 27 de agosto, los especialistas de criminalística de la Guardia Civil volvieron a la casa de Manuela y la inspeccionaron de nuevo durante horas. Se partía de la hipótesis de que el sospechoso se llevó por la fuerza a Manuela en un vehículo a toda velocidad. Manuela no tenía intención ni motivos para desparecer, de hecho al día siguiente había quedado con su hermana, y en unos días tenía que acudir al juzgado para repartir los bienes de su matrimonio con su ex marido.

Desde entonces la Guardia Civil ha vuelto una y otra vez sobre el caso, detuvo a un joven de 20 años que esa noche chateó con Manuela. Tras registrar los tres coches de su familia le dejaron en libertad sin cargos. Los guardias han tomado declaración a más de 50 personas, seguido a diez sospechosos y revisado todas las cámaras de seguridad de la zona además de revisar los datos de las antenas de telefonía. Emilia Chavero confía que ésta vez la Guardia Civil consiga averiguar cuál fue la suerte de su hermana Manoli.

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