Alimentos

Parecen arándanos, pero los científicos descubren que tiene propiedades insólitas y ya lo llaman ‘oro negro’

bayas de aronia
La aronia ya se consume en jugos, concentrados, polvos o mezclas con otras frutas.

Fact checked

×

Este artículo de OkSalud ha sido verificado para garantizar la mayor precisión y veracidad posible: se incluyen, en su mayoría, estudios médicos, enlaces a medios acreditados en la temática y se menciona a instituciones académicas de investigación. Todo el contenido de OkSalud está revisado pero, si consideras que es dudoso, inexacto u obsoleto, puedes contactarnos para poder realizar las posibles modificaciones pertinentes.

Durante años pasaron desapercibidas en la dieta diaria, pero ahora estas pequeñas frutas negras, muy similares a los arándanos, se convirtieron en el foco de un descubrimiento científico reciente. Investigadores analizan por qué su composición natural y propiedades despiertan tanto interés y qué efectos podrían tener sobre el organismo.

El hallazgo está vinculado a un estudio de la Universidad Estatal de Montana, que pone el acento en la relación entre la dieta, la inflamación y el equilibrio del microbioma intestinal. Los primeros resultados sugieren que este fruto no solo destaca por su valor nutricional, sino también por su capacidad de interactuar con las bacterias del intestino de una forma inesperada.

¿Qué fruta parece un arándano y los científicos ya llaman «oro negro»?

La respuesta son las bayas de aronia, también conocidas como chokeberries. Se trata de frutos originarios de América del Norte que pertenecen al género Aronia y que en los últimos años comenzaron a ganar protagonismo en la investigación científica por su altísimo contenido en compuestos fenólicos.

El interés reciente se disparó tras un estudio liderado por la doctora Stephanie M. G. Wilson, de la Universidad Estatal de Montana, que analizó el efecto del jugo de aronia sobre el microbioma intestinal. El trabajo se centró en observar si este fruto podía proteger frente a los efectos negativos de dietas ricas en grasas, especialmente aquellas asociadas a procesos inflamatorios.

Para ello, el equipo utilizó un modelo experimental con ratones a los que se les trasplantaron microbiomas intestinales humanos procedentes de donantes con distintos niveles de inflamación. Según explicó la propia investigadora, la suplementación con aronia ofreció una «protección robusta», con cambios claros en la composición bacteriana del intestino.

Por qué el estudio sobre la aronia ha despertado tanto interés científico

Los investigadores explican que la inflamación suele intensificarse cuando se mantienen durante largos períodos dietas altas en grasas o azúcares. En ese contexto, la respuesta del organismo depende en gran medida del microbioma de cada persona, lo que abre la puerta a una nutrición cada vez más personalizada.

El estudio sugiere que los beneficios de la aronia no serían idénticos en todos los casos. Aquellos individuos con un microbioma ya orientado a niveles más bajos de inflamación podrían experimentar efectos más visibles al incorporar este fruto a su dieta, mientras que otros podrían notar cambios más graduales.

Más allá del experimento puntual, trabajos previos ya habían señalado que la aronia es especialmente rica en antocianinas y otros compuestos fenólicos, lo que explica su potente capacidad antioxidante. Estas sustancias están asociadas a procesos metabólicos complejos y a la regulación de la inflamación en el organismo.

Aunque su sabor astringente no resulta atractivo para todos, la aronia ya se consume en forma de jugos, concentrados, polvos o mezclas con otras frutas. La investigación continúa ahora para determinar cuáles serían las cantidades más adecuadas para humanos y cómo integrar este «oro negro» en estrategias nutricionales a largo plazo.

Los expertos aclaran que no se trata de un remedio milagroso, pero sí de un fruto con un potencial que va más allá de lo habitual. Su capacidad para interactuar con el microbioma intestinal y ayudar al organismo a afrontar situaciones de estrés dietario explica por qué, cada vez más, la ciencia pone el foco en estas pequeñas bayas negras.

Lo último en OkSalud

Últimas noticias