Olvídate de regar el balcón: el truco de las persianas con respaldo científico para crear un escudo térmico antes de que llegue el calor por la tarde
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El calor este año está siendo insoportable pero, por suerte, hay trucos respaldados por la ciencia para hacer el verano más ameno. Por ejemplo, para que el balcón no se recaliente en las horas centrales del día.
Según la ciencia, no hace falta que mojes la terraza entera. Basta con colocar una estera esparto, una persiana alicantina de madera o un material poroso similar sobre la zona más expuesta del balcón o la terraza. Lo importante es que actúe como una pantalla entre la radiación solar y el pavimento.
De hecho, el truco es tan eficaz que la NASA ha estudiado el funcionamiento de este principio térmico en otro contexto muy diferente, en los sistemas de control de humedad para trajes espaciales.
El truco de las persianas para que el calor no se acumule en el balcón durante el verano
En cuanto a la ropa hay trucos sencillos de seguir en verano, pero a veces no sabemos cómo proteger nuestra propia casa. En el caso de los balcones y de las terrazas es tan sencillo como no esperar a que el suelo esté ardiendo.
Para hacerlo, sólo necesitas una estera de esparto, una persiana alicantina de madera o un material poroso similar sobre la zona más expuesta del balcón o la terraza. El objetivo es que el suelo y la radiación solar no tengan contacto directo.
Después, hacia las dos de la tarde, se puede pulverizar agua sobre esa superficie. No hace falta encharcar; basta con humedecer la fibra o la madera para que parte del calor se gaste en evaporar esa humedad antes de que llegue al suelo.
De hecho, la NASA elaboró un informe técnico sobre prendas de enfriamiento por evaporación, para trajes espaciales donde se siguen los mismos principios térmicos.
Eso sí, aplicar este truco respaldado por la ciencia es mucho más fácil, aunque sigue la misma lógica. Si el agua se evapora en una superficie intermedia, absorbe parte del calor antes de que se acumule donde más molesta.
Cómo colocar el escudo térmico contra el calor en tu balcón sin complicarte
Lo único que debes hacer es cubrir la zona donde más pega el sol antes de que el balcón alcance su máxima temperatura. En muchas viviendas, eso ocurre entre el mediodía y media tarde.
Una persiana alicantina tumbada o inclinada, una estera de esparto bien extendida o una pantalla de madera pueden servir. Si además se pulverizan con agua, la evaporación se produce sobre el material poroso y no directamente sobre la baldosa caliente.
También conviene dejar algo de circulación de aire. Si el balcón está completamente cerrado, la humedad se queda atrapada y el efecto pierde parte de su sentido.
El truco de mojar las baldosas en verano no es tan eficiente como piensas
Este truco es mejor científicamente que mojar directamente las baldosas cuando hace mucho calor. Si las llenas de agua a última hora ya es demasiado tarde porque han estado acumulando temperatura todo el día.
De hecho, si se echa agua directamente sobre ese suelo, parte se evapora y puede refrescar unos minutos, pero también aumenta la humedad alrededor.
En noches de mucho bochorno, esa humedad extra puede hacer que la sensación térmica sea más pesada.
El efecto es especialmente incómodo en balcones pequeños, patios cerrados o terrazas con poca ventilación. En vez de crear frescor seco, se puede generar una especie de ambiente húmedo y pegajoso.