Especialista en endoscopia bariátrica del Instituto de Benito

Dr. Turró: «El balón ingerible Elipse potencia la perdida de peso entre 12-14 kilos en cuatro meses»

"Actualmente ya están apareciendo los primeros tratamientos metabólicos vía endoscópica que nos ayudaran al control de patologías como la diabetes"

Doctor Román Turró habla sobre el balón gástrico
"Las indicaciones principales son pacientes con un IMC de entre 27 y 31".

Mantener un peso saludable y una figura armoniosa, requiere, en muchos casos, de un abordaje integral que no se consigue solo con dieta y ejercicio físico. Además, el exceso de grasa corporal mantenido en el tiempo puede provocar, entre otras enfermedades, diabetes e hipertensión.

En este sentido, el Instituto de Benito, a la vanguardia en las soluciones que demanda la sociedad española en medicina estética y salud, ha puesto en marcha una Unidad Médica de última generación y ha creado los programas SLIMI que no sólo facilitan la pérdida definitiva del sobrepeso, sino que también ofrecen una reeducación alimentaria para corregir todas aquellas rutinas instaladas en nuestros hábitos de vida que nos perjudican.

A cargo de esta nueva Unidad Médica se encuentra un equipo multidisciplinar de excelencia dirigido por el Dr. Román Turró, un prestigioso especialista en endoscopia que introdujo el balón intragástrico en nuestro país.

PREGUNTA.- ¿En qué casos la dieta y el ejercicio no son suficientes para perder peso y hay que recurrir a otras técnicas?

RESPUESTA.- La dieta y el ejercicio, así como la modificación de los hábitos es imprescindible para el tratamiento de la obesidad. Existen casos que dada su complejidad o por la aparición de distintas comorbilidades es necesario reforzar ese tratamiento con la ayuda de la cirugía o de la endoscopia.

P.- ¿El balón ingerible «Elipse» es una de las últimas novedades en endoscopia bariátrica?

R.- El balón elipse es una novedad en el sector del balón intragástrico porque nos permite ofrecer un dispositivo igual que el resto con la ventaja de ser aun menos invasivo en el procedimiento de colocación y retirada. Aún y así en este caso es sumamente importante una historia clínica y evaluación del paciente bien elaborada, y es por eso que es necesario que se haga en centros especializados en el manejo del balón intragástrico.

P.- ¿Cuál es el perfil de paciente candidato a esta técnica?

R.- Las indicaciones principales son pacientes con sobrepeso moderado y obesidades grado I en límite bajo, diríamos que los IMC entre 27 y 31.

P.- ¿Qué limitaciones tiene?

R.- Es un balón que dadas sus características específicas en el procedimiento de colocación y retirada presenta a parte de las limitaciones de los balones que se colocan vía endoscópica, otras propias siendo la principal no haberse sometido a cirugía abdominal en el último año. Es muy importante una valoración previa por el equipo médico, siendo el especialista ideal, el endoscopista bariátrico, ya que conoce a la perfección el tubo digestivo y el manejo de los balones intragástricos. Esto nos permitirá hacer un cribaje adecuado y en caso de efectos no deseados una rápida acción.

P.- Como especialista en endoscopia bariátrica, ¿qué pros y contras le ve a este procedimiento?

R.- Es una prótesis que permite potenciar el tratamiento de pérdida de peso en pacientes que estén buscando entre 12 a 14 kg en un plazo de 4 meses. La facilidad de la colocación y la retirada también resulta muy atractivo para los pacientes. Una vez en estómago se comporta como los otros balones, siendo probablemente el hándicap principal el tiempo efectivo que se lleva el mismo, respecto a las otras prótesis, 4 meses frente a 6 y 12 meses.
También como problema principal es esa facilidad de colocación, eso hace que se ofrezca a veces en centros que carecen de toda la infraestructura y personal médico necesario para el manejo ideal de estos pacientes.

P.- Una vez se retira, ¿qué medidas debe seguir el paciente para no tener un efecto rebote?

R.- El tratamiento de la obesidad o del sobrepeso es adquirir unos hábitos de vida saludables, es por eso que es imprescindible el seguimiento multidisciplinar para el éxito de estos tratamientos. Si el paciente durante el tiempo del seguimiento con el equipo ha adquirido esos nuevos hábitos, es difícil que tenga ese efecto rebote. Este famoso efecto aparece en esos pacientes que una vez retirado el balón regresan a sus antiguos hábitos, recuperando en parte o totalmente ese peso que perdieron.

P.- ¿Cómo han evolucionado las distintas técnicas de cirugía bariátrica? ¿Habría una para cada tipo de paciente?

R.- En los últimos 10 años ha habido un auge en las técnicas endoscópicas para el tratamiento de la obesidad. Hemos pasado de tener el balón intragástrico como único tratamiento a disponer de técnicas como la endomanga, el endosleeve, el balón ingerible, el balón ajustable, la reparación endoscópica de la reganancia de peso posterior a cirugía bariátrica, y esto es sólo el principio. La tendencia natural de la medicina es ir hacia los procedimientos mínimamente invasivos, y ahí es donde la endoscopia dispone de una posición privilegiada. Actualmente ya están apareciendo los primeros tratamientos metabólicos vía endoscópica, que nos ayudaran al control de patologías como la diabetes.

P.- De cara a un futuro, ¿hacia dónde se dirige la investigación en cirugía/endoscopia bariátrica?

R.- En la actualidad estamos trabajando en procedimientos metabólicos, que nos permitan no sólo conseguir una pérdida de peso sino además una mejora del metabolismo, mejora de la diabetes, hipertensión, hígado graso. Una de los procedimientos que actualmente estamos estudiando es el SNAP procedure, una anastomosis duodeno-ileal que se realiza con un mixto, vía endoscopica y laparoscópica. Esto nos permite ofrecer al paciente los beneficios de la cirugía y de la endoscopia en un mismo procedimiento.

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