Las trolas de Pedro ‘El Breve’

Las trolas de Pedro ‘El Breve’

Pedro Sánchez ha anunciado que el 28 de abril se celebrarán elecciones generales y los españoles, sensatos, nos preguntamos, si estará esta vez diciendo la verdad o volverá de nuevo a engañarnos como acostumbra. Porque sería absurdo que ahora confiáramos en su palabra después de tantos embustes como nos ha soltado. Sin ánimo de ser exhaustivos, lo que por otro lado estaría absolutamente fuera de las posibilidades de este artículo dada la naturaleza del felón, vamos a resumir algunas de las mayores trolas que Pedro ‘El Breve’ le ha colado a sus votantes. Posiblemente la mayor de sus mentiras sea cuando, al presentar la moción de censura contra Mariano Rajoy, prometió que su intención era convocar elecciones “cuanto antes” para luego, una vez investido presidente, anunciar que lo que de verdad pretendía era agotar la legislatura, algo que no ha conseguido únicamente por una razón: sus cesiones a los independentistas catalanes no han sido consideradas suficientes por el separatismo.

Otra trola bastante importante, desde luego, es la que soltó en la campaña electoral de 2016 cuando se cansó de repetir que no pensaba pactar ni con populistas ni con independentistas: “España no se merece el cambio que propone Podemos con el apoyo de los independentistas”. Esto es lo que declaró a Susana Griso en caravana electoral durante aquella época, un periodo de tiempo en el que a Sánchez aún no se le caían los anillos por viajar como el resto de los mortales. Bastante divertido fue también cuando, desde la tribuna de oradores del Congreso, durante los debates de la moción de censura, dejó grabado para la posteridad aquello de: “Lo que hay en Europa son gobiernos donde, por ejemplo, personas como en Alemania que han desempeñado responsabilidades ministeriales y se les ha descubierto que han plagiado una tesis, lo que han hecho ha sido dimitir”. 159 días llevamos esperando en OKDIARIO esa demanda con la que nos amenazó Sánchez por publicar que él y su ‘negro’ plagiaron en su tesis doctoral párrafos enteros de informes del Ministerio de Industria.

“Si alguien crea una sociedad interpuesta para pagar menos impuestos, estará fuera”, aseguró en 2015 aquel Sánchez que aún no era presidente del Gobierno. Sin embargo, una vez investido se tragó las sociedades de Pedro Duque, Rosa María Mateo y Pepu Hernández. Señaló, además, que para hacer un CGPJ verdaderamente independiente renunciaría a pactar las renovaciones de los órganos judiciales, de modo que fueran los jueces los que lo hicieran, pero mintió, pactó y nombró. El socialista anunciaba con algarabía que se proponía a dar al Parlamento”la centralidad que se merece y limitar el uso del decreto ley”, un instrumento legislativo de excepción en nuestra democracia que se ha convertido en una de las herramientas fetiche del presidente a lo largo de su breve paso por el Ejecutivo. Se comprometió también a aplicar un nuevo código ético que obligaría a los parlamentarios a ser “totalmente transparentes en su agenda, sus actividades y sus viajes”, y luego su Gobierno declaró secreto oficial el detalle de los gastos de sus desplazamientos en el Falcon oficial. Sin duda, la lista es interminable.

En España todos los políticos han incumplido su programa electoral, en eso Rajoy fue un experto. Pero Sánchez, no sólo incumple su programa, es que, además, parece que le tiene alergia a la verdad y debe mentirle hasta a su médico. Por eso no es demasiado sensato confiar en que el próximo 28 de abril vayamos a ir a las urnas cuando hasta el 4 de marzo no disolverá las Cortes ni convocará oficialmente las elecciones. Todavía pueden venir muchos vientos que le convenzan de que lo que a “su persona” le conviene es mentirnos otra vez.

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