¿Nos vais a obligar a poner grabadoras en las mochilas de nuestros hijos?

¿Nos vais a obligar a poner grabadoras en las mochilas de nuestros hijos?

El presidente del grupo parlamentario de Vox en Andalucía, Francisco Serrano, presentó la semana pasada una denuncia en el juzgado de guardia contra la concejal del PSOE y profesora de lengua en un instituto de secundaria canario, Aurelia Vera Rodríguez, por los presuntos delitos de amenazas, coacciones, injurias, delito de odio y contra los sentimientos religiosos; aparentemente perpetrados por un funcionario público contra menores de edad, adjuntando a su denuncia unas grabaciones de audio y sus correspondientes transcripciones literales. Dichas grabaciones se las había hecho llegar un grupo de padres que, alarmados por lo que sus hijos les contaban, habían escondido grabadoras en sus mochilas para así poder comprobar por ellos mismos lo que estaba ocurriendo en esa aula. Se da la circunstancia de que Francisco Serrano, que además de diputado es magistrado juez y fiscal en excedencia, lleva años denunciando casos de adoctrinamiento ideológico en las aulas.

En las grabaciones se escucha perfectamente cómo la profesora denunciada pronuncia un extenso mitin ideológico a sus alumnos menores de edad. Su discurso está plagado de las mismas estupideces que en las redes sociales repiten sin cesar los trols podemitas, argumentos endebles y datos falsos o tergiversados que utiliza contra el capitalismo liberal representado por Estados Unidos y a favor de la ideología comunista simbolizada por el chavismo venezolano y la dictadura cubana. Falacias absurdas contra las religiones a las que acusa ridículamente de ser antidemocráticas por naturaleza. En la clase de lengua de esta profesora socialista, cada vez que ella habla, se destroza la semántica, se machaca la sintaxis y se hace polvo la gramática más elemental, porque esas enseñanzas en realidad a ella le importan bien poco. Parece que Aurelia Vera sólo pretende transmitir a los niños su salvaje ideología feminista radical y supremacista, su odio al hombre y su desprecio a los que opinan diferente.

En medio de sus delirios propone sustituir el patriarcado por el matriarcado y para implementar este proyecto se le ocurre que habría que castrar a un alto porcentaje de los hombres, porque piensa ella que así perderían su fuerza física y se dejarían dominar por las mujeres, que representan, según ella, todo lo bueno de este mundo, como es la ecología, el antiimperialismo, la naturaleza y la no violencia. Esta medida le parece además de útil, justa, porque “los hombres han castrado a las mujeres sexualmente durante millones de siglos (sic)”… ya que, por culpa de los hombres, “los orgasmos femeninos aparecieron a partir de la década de los 60 y hasta entonces las mujeres no pudimos tener orgasmos”. ¿Qué más le dará a ella que sus alumnos sepan que los restos más antiguos de homo sapiens encontrados sean de hace unos 300.000 años o que los neandertales se extinguieron hace sólo unos 40.000 años? Ella suelta que las mujeres han estado millones de años castradas y el que quiera aprobar, que estudie.

Cuando la han pillado ha puesto la absurda excusa de que se trataba de una “recreación literaria”, una “ficción”, y la trola podría colar si no dispusiéramos de la grabación; pero después de oírla su justificación resulta absolutamente ridícula. Como muy bien dice Francisco Serrano, la fiscalía de menores debería intervenir de forma urgente para apartar de las aulas a una mujer que dice estas barbaridades a los niños. Pero el problema es que con toda seguridad no se trata de un caso aislado ya que son muchos los padres que denuncian situaciones similares. No es de recibo que la única forma como los padres podamos proteger a nuestros hijos sea poniéndoles grabadoras en las mochilas, ese debería ser el trabajo de las autoridades educativas.

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