Hallazgo revolucionario en agricultura: una hierba podría ser el antídoto que proteja al trigo contras las plagas
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Los científicos ya trabajan en métodos para proteger al trigo de las sequías, pero hay otro problema igual de importante: el efecto de las plagas. La buena noticia es que los investigadores han encontrado un aliado inesperado.
Por increíble que parezca, una hierba silvestre podría convertirse en una pieza clave para proteger uno de los cultivos más importantes del planeta. El estudio ha sido publicado por la American Phytopathological Society.
En concreto, ha identificado a Aegilops cylindrica como una fuente genética de alto valor para frenar al hongo que provoca la septoriosis del trigo, una de las enfermedades más destructivas en regiones templadas. De hecho, creen que será fundamental para reducir el impacto de las plagas de Zymoseptoria tritici.
La hierba silvestre que puede salvar a los campos de trigo de las plagas
La hierba Aegilops cylindrica crece de forma natural en zonas del Oriente Medio y del Mediterráneo. No llama la atención, pero conserva una riqueza genética que el trigo comercial fue perdiendo a lo largo de miles de años de domesticación.
Eso es lo que ha provocado que los científicos identifiquen en ella una combinación de genes capaz de generar una resistencia sólida frente a Zymoseptoria tritici, una de las plagas más peligrosas.
No se trata de una simple tolerancia superficial, sino de mecanismos internos que permiten frenar la infección en sus primeras fases, antes de que el hongo se establezca y cause daños en el trigo.
Este tipo de resistencia genética representa un recurso estratégico para los programas de mejora del trigo. Y es que los genes presentes en Aegilops cylindrica pueden ser incorporados.
Eso se puede conseguir tanto con cruzamientos tradicionales como a través de herramientas biotecnológicas más avanzadas, lo que acelera el desarrollo de nuevas variedades de trigo más resistentes.
Además, lo relevante del descubrimiento no sólo es la resistencia en sí, sino el hecho de que provenga de una especie silvestre, lo que confirma la importancia de estos parientes naturales como reservas genéticas frente a futuros desafíos agrícolas.
La hierba silvestre que revoluciona los cultivos de trigo y a la agricultura
La posible utilización de estos genes en programas de mejora abre un escenario con múltiples beneficios.
Por ejemplo, una reducción del uso de fungicidas, una menor presión ambiental sobre los ecosistemas agrícolas y una mayor estabilidad productiva incluso en zonas con alta incidencia de septoriosis.
Además, este avance refuerza una tendencia creciente en la agricultura moderna: recuperar características perdidas durante la domesticación para reforzar la resiliencia de los cultivos frente a plagas, enfermedades y cambios climáticos.
Por todo ello no hay que quedarse con el caso concreto del trigo. El estudio de la American Phytopathological Society debe poner en valor la importancia de conservar y estudiar la biodiversidad agrícola.
Las plantas silvestres no sólo forman parte del entorno natural, sino que pueden convertirse en herramientas clave para garantizar la seguridad alimentaria en un contexto cada vez más incierto.
El hongo que puede destrozar los campos por su enorme capacidad de adaptación
Las plagas son uno de los grandes quebraderos de cabeza de los agricultores, y el hongo Zymoseptoria tritici es una prueba de ello.
Hablamos de uno de los mayores problemas fitosanitarios del trigo en climas templados.
Entre las consecuencias destaca que su infección reduce la capacidad fotosintética de las hojas, debilita la planta y provoca caídas importantes en el rendimiento final.
A esto se suma su enorme capacidad de adaptación. Todo por culpa del uso continuado de fungicidas, que han permitido que desarrolle resistencias, lo que dificulta su control.