El ADN confirma que el perro más antiguo de Europa tiene 14.200 años (y se ha encontrado en un yacimiento español)
La relación entre humanos y perros se remonta mucho más atrás de lo que se creía. Un nuevo estudio genético ha logrado fijar con precisión una fecha clave en esta historia compartida: hace 14.200 años ya existían perros plenamente domesticados en Europa.
Este hallazgo modifica el papel de estos animales en las primeras sociedades humanas, situándolos junto a los cazadores-recolectores mucho antes del surgimiento de la agricultura.
El ADN confirma que el perro más antiguo de Europa tiene 14.200 años y reescribe su origen
La investigación, publicada en la revista Nature, se basa en el análisis genómico más amplio realizado hasta la fecha sobre restos de cánidos antiguos, con más de 200 muestras examinadas.
Gracias a técnicas avanzadas de recuperación de ADN antiguo, los científicos han podido diferenciar con precisión entre lobos y perros, algo que durante décadas resultó complejo debido a su similitud morfológica.
Entre los hallazgos más relevantes destaca el perro procedente de la cueva de Kesslerloch (Suiza), cuya antigüedad se ha fijado en 14.200 años. Este ejemplar ya presenta vínculos genéticos con los perros actuales, lo que indica que la diversificación de la especie comenzó mucho antes de esa fecha.
Además, en la península ibérica, el yacimiento de Errala, en Guipúzcoa, se posiciona como uno de los enclaves clave donde se han identificado restos que confirman esta presencia temprana.
El estudio, liderado por Anders Bergström, del Instituto Francis Crick, aporta una base científica sólida al origen del perro en Europa, alejándose de interpretaciones basadas únicamente en la forma de los huesos.
El origen del perro en Europa: ADN y restos arqueológicos de hace 14.200 años
Uno de los aspectos más relevantes de esta investigación es que desmonta la idea de que los perros surgieron como consecuencia del sedentarismo humano. Según los datos genéticos, estos animales ya convivían con grupos de cazadores-recolectores miles de años antes del desarrollo de la agricultura.
De hecho, el perro se consolida como el único animal domesticado antes de la revolución neolítica. Esta relación temprana sugiere que los perros desempeñaron funciones esenciales en la vida de estas comunidades, posiblemente vinculadas a la caza, la protección o incluso la cooperación social.
Los análisis también revelan que todos los perros europeos antiguos comparten un origen común con lobos de Eurasia oriental. Esto descarta la hipótesis de una domesticación independiente en Europa y apunta a que estos animales acompañaron a los humanos en sus migraciones desde Asia hacia el oeste.
Cómo influye el perro más antiguo de Europa en las razas actuales
El estudio no solo arroja luz sobre el pasado, sino también sobre el presente. Los resultados indican que los perros europeos actuales conservan aproximadamente la mitad de su herencia genética de aquellos primeros ejemplares del Paleolítico.
Cuando los agricultores neolíticos llegaron a Europa desde el suroeste asiático, trajeron consigo nuevos perros. No obstante, estos no reemplazaron a los existentes, sino que se mezclaron con ellos. Esta continuidad genética explica por qué aún hoy persiste la huella de aquellos animales en las razas modernas.
La investigación confirma que la relación entre humanos y perros es una de las más antiguas y estables de la historia.