Los veterinarios coinciden sobre el mito de los gatos atigrados: «En realidad, la forma de M en la frente no posee ninguna explicación especial»

Muchos gatos atigrados llevan sobre la frente una marca que recuerda a la letra «M», y alrededor de ella circulan diferentes creencias que van desde la simple casualidad, bromas o hasta pensar que es la «M de la maldad». Los veterinarios coinciden en que esa figura no tiene ningún significado oculto, ya que responde al mismo patrón que colorea el resto del cuerpo del animal.
Carlos Gutiérrez, veterinario español natural de Plasencia (Cáceres), licenciado por la Universidad de Extremadura y con un máster en diagnóstico clínico por la Universidad de Murcia, desmontó este mito en su canal de YouTube Mascotas y familias felices.
¿Qué explica realmente la marca en M de los gatos atigrados?
En muchos gatos atigrados, las franjas del pelaje dibujan sobre la frente una figura parecida a la letra «M». Alrededor de ese detalle circulan explicaciones populares, entre ellas la que la vincula con la maldad, pero la forma no posee ninguna explicación especial, ya que responde al mismo patrón que colorea el resto del cuerpo.
El patrón atigrado se reconoce por franjas o manchas de un tono más oscuro repartidas por todo el cuerpo, un diseño que también aparece en gatos de pelaje moteado, como el abisinio o el bengalí. El gato gris común, uno de los más habituales, entra también dentro de esta categoría. A veces el patrón es tan sutil que solo se aprecia bien en las patas.
¿Qué carácter tienen los gatos atigrados y los gatos azules?
Según Gutiérrez, los gatos atigrados suelen ser muy afables, familiares y agradecidos, hasta el punto de resultar «pesados de cariñosos».
Dentro de este mismo grupo entran los llamados gatos azules, una variante de atigrado gris que en realidad no es azul, sino un gris con un matiz que cambia según la luz. Se adaptan bien a la vida en familia, aunque pueden mostrarse tímidos con las visitas.
Por otro lado, el azul ruso es uno de los ejemplares más conocidos de este tipo. Segrega en menor cantidad la proteína que provoca alergia, por lo que se lo suele describir como hipoalergénico.
¿Qué otros mitos sobre el color del pelaje desmiente Gutiérrez?
El veterinario también repasa creencias sobre otros colores de pelaje. Sobre los gatos negros, señala que la leyenda que los vincula con la mala suerte no tiene fundamento, más allá de tratarse de animales cariñosos y, a veces, algo tímidos.
Con los gatos blancos ocurre algo similar. No todos son sordos, aunque el gen del color blanco entero sí está relacionado con la sordera. Cuando el animal no tiene los ojos azules, ese porcentaje baja a entre el 10 % y el 20 %; si tiene los dos ojos azules, sube a entre el 60 % y el 80 %.
Los gatos carey y los gatos tricolores o cálico son casi siempre hembras, porque el crema y el negro dependen de genes que están en el cromosoma X. Los pocos machos nacen con una alteración genética conocida como síndrome de Klinefelter, y resultan estériles.
Los gatos con manchas blancas y negras a partes iguales, conocidos como gatos vaca, suelen mostrarse más esquivos y necesitar su propio espacio, según un estudio que Gutiérrez cita con reservas, a falta de más pruebas.
Al cierre del vídeo, Gutiérrez pide que el color del pelaje nunca condicione una decisión de adopción: «No compres, adopta, sea del color que sea».