Está en Madrid y es el restaurante más antiguo del mundo: fundado en 1725 y reconocido por el Libro Guinness
Toma nota del restaurante más antiguo del mundo
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Madrid tiene un restaurante que está en el libro Guinness de los récords, está fundado en 1725 y es reconocido en todo el mundo. Es uno de los más antiguos del planeta por lo que, deberemos empezar a pensar en este lugar como todo un santuario de la gastronomía. Se ha mantenido en pie, siendo uno de los que ha transmitido generación tras generación un estilo de vida y una serie de peculiaridades que pueden ser esenciales. Sin duda alguna, deberemos empezar a pensar en hacer una vista a un restaurante de récord.
Si nos paramos a pensar en lo que cuesta hoy en día mantener un restaurante que puede ser esencial en estos días que tenemos por delante. Un trabajo que todos necesitamos, tal y como vimos cuando nos obligaron a quedarnos en casa y a cerrar restaurantes o bares. Echamos de menos a estos profesionales que, sin duda alguna se merecen un altar ante todo lo que nos ofrecen. Estamos viendo como llegan una serie de peculiaridades en nuestro día a día, de una forma que nos costará creer.
Fundado en 1725 está reconocido por el Libro Guinness
Nada más y nada menos que en el Libro Guinness de los récords está el restaurante más antiguo del mundo. Se fundó en 1725 hace ya más de 300 años, por lo que, la historia de este restaurante es casi la de la ciudad que lo vio nacer y crecer hasta la actualidad.
Las recetas tradicionales parece que están en peligro de extinción y eso quiere decir que tendremos que enfrentarnos a una serie de detalles que pueden ser claves y que, sin duda alguna, será esencial en estos días que tenemos por delante y que pueden ser esenciales.
Es momento de apostar claramente por un libro de récord y unas recetas que han llegado después de varias generaciones por delante. Un cambio de tendencia que puede acabar siendo lo que nos acompañará en estos días que tenemos por delante y que pueden ser ejemplares.
Volvemos a lo antiguo, apreciamos aquello que tenemos en mente y que puede acabar siendo lo que nos acompañará en estas próximas jornadas. Viajar a Madrid para acabar descubriendo un rincón realmente espectacular de la gastronomía mundial es algo imprescindible en estos tiempos que corren.
El restaurante más antiguo del mundo está en Madrid
Madrid tiene el restaurante más antiguo del mundo, toda la ciudad es un templo gastronómico, pero lo es más con algunas peculiaridades que nos descubre los expertos que han descubierto que tenemos un restaurante de los que han servido a varias generaciones.
No es fácil permanecer abierto varias generaciones, como tampoco lo es empezar a pensar en sumar siglos. Este restaurante ha conseguido lo imposible de la mano de una serie de peculiaridades que podemos empezar a descubrir fácilmente en estos días que tenemos por delante.
En la propia web del restaurante nos explican cómo se fundó este singular lugar: «Casa Botín, fundada en 1725, es el restaurante más antiguo del mundo según el Libro Guinness de los Récords y uno de los referentes de la mejor cocina tradicional en Madrid.
La revista Forbes le reservó el tercer puesto entre los 10 mejores restaurantes clásicos del mundo, a la Casa y a sus dos especialidades, los deliciosos cochinillos y corderos asados al estilo castellano. En 1606, la Corte vuelve a Madrid y en 1620, con la reforma efectuada en la Plaza Mayor (antigua Plaza del Arrabal), la zona se convierte en el principal enclave comercial de la ciudad: zapateros, curtidores, cuchilleros, latoneros, herradores, las calles de la zona adoptaron el nombre de los oficios que en ellas se ejercían: Ribera de Curtidores, Plaza de Herradores y, cómo no, calle Cuchilleros. Es en una de estas calles donde estableció su negocio un cocinero francés llamado Jean Botín, que llegó a Madrid junto con su esposa de origen asturiano, con la intención de trabajar para algún noble de la Corte de los Austrias. En 1725, un sobrino de la esposa de Botín, Cándido Remis, abrió una pequeña posada en la calle Cuchilleros y realizó una reforma en la planta baja del edificio, cerrando los soportales existentes».
Siguiendo con la misma explicación: «Con la llegada del siglo XX, Botín llega a manos de sus actuales propietarios: la familia González. Entonces, sólo la entrada y el primer piso estaban dedicados al restaurante, la bodega era utilizada como almacén y el segundo y tercer piso estaban destinados a vivienda familiar. Cuando Amparo Martín y su marido, Emilio González, se hicieron con las riendas del negocio, Botín era solamente una pequeña empresa familiar con tan solo siete empleados, contando al matrimonio y a sus tres hijos. El comienzo de la Guerra Civil vino a dar al traste con las ilusiones de la familia de hacer prosperar su pequeño negocio. Amparo y sus hijos se marcharon a un pueblo de Castellón, Segorbe, y Emilio se quedó para seguir atendiendo la casa, que quedó convertido en comedor de los milicianos. Finalizada la contienda y tras la terrible posguerra, los hijos varones del matrimonio, Antonio y José, se pusieron al frente del negocio y poco a poco lo convirtieron en lo que hoy es. Como hecho anecdótico referido a esta época cabe señalar que el Libro Guinness de los Récords, en su edición de 1987, afirma que un adolescente Goya, allá por 1765, trabajó como friegaplatos en Botín. En esta misma edición se designa a Botín como el restaurante más antiguo del mundo».
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