JEFA DE CAMPAÑA DE PUIGDEMONT

Los correos intervenidos confirman que Artadi fichó un despacho en Londres para desacreditar a España

elsa artadi
La directora de campaña de Junts per Catalunya, Elsa Artadi (c), junto a varias de sus compañeras, durante la presentación de la candidatura que encabezan el expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y el presidente de la ANC, Jordi Sánchez, actualmente en prisión (Foto: Efe)

La golpista independentista Elsa Artadi Vila, la mujer de confianza de Carles Puigdemont durante el proceso de secesión y la campaña electoral del 21-D, contrató un despacho de abogados en Londres para desacreditar la imagen internacional de España. Con el fichaje de Ana Stanic, una profesional eslovena defensora del derecho de autodeterminación y la encargada de la elaboración de un informe a favor de las tesis independentistas, los conspiradores pretendían hacer creer a Occidente la idea de que el Gobierno central aplicaba un trato discriminatorio a Cataluña en materia de seguridad, financiación, presupuestos e infraestructuras.

Así se desprende del contenido de un extenso correo electrónico remitido por la ya asesora áulica de Puigdemont a Elsa Artadi, que la Guardia Civil intervino el 20 de septiembre durante el registro de las dependencias de la Vicepresidencia de Economía y Hacienda en la Rambla de Barcelona, días antes del intento de golpe de Estado del ex president catalán.

En el email, fechado el 18 de septiembre pasado, en la recta final del agit-prop secesionista a favor del referéndum del 1-O, la experta en Derecho Internacional y Comunitario, que fue contratada por el Govern catalán para hacer de lobby en Europa a fin de propagar sus planteamientos independentistas, solicita una serie de datos a su interlocutora oficial de la Generalitat.

Además de Artadi, entre los receptores de los correos de la eslovena, también aparece Josep Lluis Salvadó, secretario de Hacienda de la Generalitat y secretario adjunto de ERC, que fue detenido por los agentes de la Guardia Civil el 20 de septiembre en el marco de la operación Anubis.

Elsa Artadi es directora general de Coordinación Intedepartamental de la Generalitat, adscrita a la Presidencia del Govern. Además de convertirse en la mano derecha de Puigdemont a lo largo de todo el proceso independentista, es la directora de campaña de JxCAT, el antiguo PdeCAT y con anterioridad Convergencia Democrática de Cataluña.

Tras el intento del golpe, lo sucedido con Artadi resulta verdaderamente increíble. A pesar de haber participado intensamente en la conspiración, nunca fue apartada de su cargo tras la aplicación del 155, por lo que sigue percibiendo su salario de 82.209 euros y alimentando las tesis golpistas, como se refleja en las intervenciones telefónicas de la Guardia Civil.

OKDIARIO publicó ayer que Artadi se cogió días propios en su trabajo de la Generalitat para visitar a Puigdemont en Bruselas y hacer campaña a favor del independentismo.

El contenido del correo electrónico, al que ha accedido OKDIARIO, se da a entender que existen otras comunicaciones anteriores entre Artadi y Stanic para fijar el contenido del articulo de la experta internacional. La eslovena no oculta públicamente que es una ardiente defensora del derecho de autodeterminación para los pueblos de Europa, según ella, centrado en el referéndum escocés y las elecciones plebiscitarias catalanas. De ahí que haya sido contratada con una importante minuta por los gobiernos de Escocia y Cataluña.

Campaña de intoxicación contra España

Stanic, fundadora de la firma internacional E&A Law Limited con sede en Londres e hija de un ministro esloveno que impulsó el referéndum de independencia de Eslovenia, defiende en contra de los argumentos de las Naciones Unidas que “el derecho de autodeterminación es la clave para la modernización de las democracias del siglo XXI”.

En el email intervenido por la Guardia Civil, Stanic y Artadi descubren sus intenciones acerca de la campaña de intoxicación contra el Gobierno español. Insisten el lo desvelado ayer por OKDIARIO sobre una supuesta deuda del Estado con la Generalitat de 619 millones de euros para el presupuesto de los Mossos. Se confabulan para hacer ver que el déficit fiscal de España con Cataluña es de 10 billones de euros desde el 2013 y que en la mayoría de las autopistas en Cataluña se paga un peaje mientras en el resto de España es gratis. (“Muchas carreteras que van a Madrid”, según el texto).

La experta le pregunta tendenciosamente a la golpista Artadi si “el Banco Mundial o la Unión Europea han investigado o denunciado esto”.

En otro apartado sobre los presupuestos, la asesora internacional de Puigdemont quiere saber si “es cierto que el Estado financia cosas de Madrid como el Museo del Prado y en Barcelona, en cambio, se paga con dinero del presupuesto catalán”.

Stanic pregunta: “¿Si hay una deuda creciente cómo es que Cataluña debe dinero a España?”.

La eslovena, nacida en Belgrado cuando su actual país pertenecía a la antigua Yugoslavia -situación que de manera absurda pretende extrapolar a España-, quiere conocer si “el Estatuto de Autonomía reconoce partidas presupuestarias en las que el Estado español carece de competencia”. Y para avanzar en sus investigaciones solicita a Artadi los artículos donde estén recogidas las diferentes normativas y la ayuda de un experto de la Generalitat.

Cuando Puigdemont y el cerebro en la sombra del procés, Elsa Artadi, contrataron a Stanic sabían que aquel fichaje significaba toda una incorporación de lujo para presentar en Europa el victimismo de los catalanes, asociado al proceso de independencia de Eslovenia. Stanic, licenciada en Derecho por la Universidad de Nueva Gales en Australia y doctorada en Cambridge, es una gran conocedora de ese proceso independentista que se fraguó en el referéndum del 23 de diciembre de 1990, en el que el “sí” ganó con el 88% de los votos.

A Stanic le gusta decir, algo que también ha repetido hasta la saciedad Puigdemont, que “una España sin Catalunya también quedaría fuera de la Unión Europea”. A los independentistas catalanes desde el primer momento les aconsejó que era más “preferible plantear la independencia como un caso de disolución de España”, que una separación.

Stanic defiende que el Estado es un contrato social en el que “si no te gusta, te puedes ir, como en el matrimonio”. Su radicalidad con respecto a los movimientos independentistas la ha llevado a comparar ese separatismo con el convenio económico de un divorcio: “Resulta clave atar el apartado de las finanzas, cómo se reparten desde un punto de vista legal los activos y los pasivos de manera equitativa”. Y todos esos conceptos lo estaba trabajando con la propia Generalitat hasta que el Gobierno aplicó el artículo 155. Los correos electrónicos los han dejado al descubierto.

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