El espacio aéreo de Venezuela sigue cerrado y bajo estrecha vigilancia militar de EEUU
Sólo operan aviones militares o institucionales supervisados por el Pentágono y un escasísimo número de vuelos comerciales en rutas regionales dentro del país

El espacio aéreo de Venezuela sigue cerrado en la práctica, vacío, sin vuelos comerciales. Es el tercer día seguido en esta situación, después de la operación militar llevada a cabo por EEUU en la madrugada del sábado –que se saldó con la detención de Maduro– y que conllevó el cierre completo del espacio aéreo.
El Ejército de EEUU continúa controlando por seguridad las operaciones aéreas sobre el país caribeño, que son mínimas, de carácter restringido y vetadas a los principales operadores comerciales internacionales, que evitan sobrevolar el país incluso en rutas de largo recorrido en las que no es necesario hacer escala en aeropuertos de este país caribeño. La operación militar llevada a cabo por EEUU en la madrugada del sábado –que se saldó con la detención de Maduro– conllevó el cierre completo del espacio aéreo.
Como es lo habitual en situaciones de conflicto militar, se emiten órdenes de urgencia a las compañías aéreas civiles comunicándoles la clausura del espacio aéreo afectado.
La situación se prolongó durante todo el sábado, persistió este domingo y se repite este lunes. A las 11:00 hora española (06:00 horas en Venezuela), el mapa aéreo de este país sigue siendo un erial: ni un solo avión sobrevolando el territorio de Venezuela a una hora en la que la vorágine de vuelos comerciales es más que considerable en sus países vecinos. Destaca la intensa actividad aérea en Puerto Rico, donde este domingo se fue recuperando la normalidad en los vuelos comerciales tras haberse visto afectado también el sábado por el cierre del espacio aéreo por motivos de seguridad.

De los escasísimos vuelos que discurren por la línea litoral de Venezuela o por el interior del país, sus datos son todavía más enigmáticos. Salvo un minúsculo número de aviones identificados como operadores comerciales civiles, el resto son aparatos protegidos por información confidencial: en el portal especializado Flightradar24 aparecen o bien como aviones tipo chárter de propiedad «privada», o bien no se facilita quién es el operador, o no se detalla cuál es la ruta a seguir, bien porque no se facilita el origen de ese vuelo, el destino o ambos dos.
Esto apunta a que se trata de vuelos altamente restringidos, bajo estrecho control de las fuerzas aéreas de EEUU, que han pasado a tomar el control efectivo del espacio aéreo de Venezuela y que supervisa cualquier operación de vuelos de las que se encargan las torres de control pertenecientes al Gobierno del país.
La mayoría de los escasísimos vuelos que aparecen en ruta sobre suelo de Venezuela o sobre sus aguas territoriales son o vuelos no comerciales o con información oculta sobre origen, destino y operador. Es irrelevante la cifra de aviones comerciales ordinarios, de pasajeros o transporte de mercancías, y se trata además de vuelos que cubren rutas regionales, entre ciudades de Venezuela.
En la mañana de este lunes es muy relevante la nula actividad de vuelos con origen o destino Caracas. A las 11.00 hora española (06:00 en Venezuela), el mapa de movimientos áereos no reflejaba ni un sólo avión despegando o aterrizando en el aeropuerto internacional de Caracas, el Simón Bolívar. Tampoco en el aeropuerto caraqueño secundario, el Óscar Machado Zuloaga. El mediodía es un momento de máxima actividad aérea en cualquier país en situación de normalidad.
Esta extrema restricción de vuelos comerciales sobre Venezuela conlleva una contundente parálisis del tráfico de pasajeros y mercancías en el país caribeño por segundo día consecutivo, y afecta también a cientos de vuelos internacionales de aviación civil que, entre otros países, operan en conexiones cuyas rutas ordinarias sobrevuelan Venezuela en condiciones normales.