Soraya y Cospedal trasladan su pugna al control de los compromisarios

Mariano-Rajoy
el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, acompañado de dirigentes del PP. (Foto: EFE)

María Dolores de Cospedal y Soraya Sáenz de Santamaría trasladan su pugna para liderar al Partido Popular a la pelea por los compromisarios. Con una lluvia de al menos seis candidatos a la Presidencia del PP, la votación de los militantes quedará fraccionada en la primera vuelta de las elecciones.

Y eso significa que la verdadera elección del líder del partido se realizará, no por parte de los militantes, sino por parte de los compromisarios –electos y natos–, hombres de aparato en buena medida sobre los que ya han empezado a caer las llamadas telefónicas para que se decanten por uno u otro candidato. El control mayoritario de esa capa lo tiene por el momento Cospedal. Se trabaja sobre un tiempo récord. Pero todas las candidaturas quieren contar con el mayor número de fieles en esta franja de compromisarios.

Hay que tener en cuenta cómo es el modelo de voto en este congreso extraordinario. El PP ha abierto este pasado lunes el plazo formal para presentar candidaturas a la Presidencia del partido ante el congreso de julio que elegirá al sucesor de Rajoy. Aquellos que quieran dar un paso adelante dispondrán hasta este miércoles 20 de junio a las 14:00 horas para presentarse.

A partir de ese momento, comenzará la campaña electoral interna desde el 23 de junio al 4 de julio. Los afiliados podrán inscribirse para participar en la elección del presidente del PP hasta el 25 de junio y para participar como compromisario en el congreso dispondrán de plazo hasta el 29 de junio.

Todas las asambleas se celebrarán el jueves 5 de julio en las sedes del partido de toda España –desde las 09:30 hasta las 20:30 horas– y está previsto que haya dos urnas: una para la elección de candidatos; y otra para elegir a los 2.612 compromisarios electos que participarán en el cónclave.

Un total de 3.134 compromisarios acudirán al XIX congreso extraordinario fijado para los días 20 y 21 de julio. De esa cifra, 522 son miembros natos y 2.612 son electos, por lo que tendrán que ser elegidos por los afiliados en la votación que tendrá lugar el 5 de julio en toda España.

Los criterios de distribución de los compromisarios se mantienen iguales a los de los anteriores congresos del PP celebrados desde 1990, de forma que habrá seis compromisarios mínimo por provincia y las islas, Ceuta y Melilla tendrán como mínimo tres compromisarios. El resto de compromisarios se distribuirá otorgando un 75% según afiliación y un 25% por resultados electorales de las anteriores elecciones generales.

Pero la preocupación se ha instalado en el partido. Porque a nadie se le escapa que esta elección tiene mucho de intento de regeneración. Y, por lo tanto, ¿qué pasaría si en la primera vuelta los militantes eligen algo que es tumbado radicalmente en la segunda vuelta en la que sólo votan compromisarios?

Esa pregunta ha recorrido hoy diversos despachos. Y es que si la militancia marca un rumbo y los compromisarios otro tan sólo habrá quedado en evidencia que el aparato no acepta la decisión de las bases que está desconectado de ellas. Y ese mensaje sería muy peligroso en un momento en el que, por primera vez, el votante de centro derecha puede elegir otros dos partidos para votar: C’s y Vox.

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