Investidura Pedro Sánchez

Sánchez funde a España en blanco y negro: abre la puerta a ministros comunistas 80 años después

Vicente Uribe fue ministro de Agricultura hasta 1939 y formó parte del Consejo de Guerra de Negrín

PSOE y Podemos vuelven a reunirse este martes pese al ninguneo de Sánchez a Iglesias

Vicente Uribe e Irene Montero.
Vicente Uribe e Irene Montero.
Segundo Sanz

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, no tiene inconveniente en volver a una España en blanco y negro y sigue abriendo la puerta de La Moncloa a ministros comunistas. «Estoy dispuesto a correr ese riesgo», dijo ayer en la tribuna del Congreso en la primera sesión de investidura. El actual líder del PSOE va camino de pasar a la historia como el jefe del Ejecutivo que aceptó en Democracia la entrada de comunistas en el Consejo de Ministros, un hecho que no ocurre desde hace 80 años.

Fue en 1939 cuando el entonces ministro de Agricultura, Vicente Uribe, miembro del Partido Comunista, dejó de serlo tras el fin de la Guerra Civil y la victoria del bando nacional. Uribe, obrero metalúrgico y diputado por Jaén, entró en el Gobierno del socialista Francisco Largo Caballero en 1936, asumiendo la cartera de Agricultura. Él fue el representante del Partido Comunista en la elaboración del manifiesto con el que el Frente Popular se presentó a las elecciones de aquel año.

No fue el único comunista en el Ejecutivo de Largo Caballero, pues también Jesús Hernández Tomás fue ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes hasta 1937, año en que pasó a dirigir la cartera de Instrucción Pública y Sanidad ya en el Gobierno de Juan Negrín. Lo hizo hasta 1938. Sin embargo, Uribe, que llegó a formar parte del Consejo de Guerra de Negrín asesorado por el general soviético Vladimir Gorev,​ se mantuvo al frente del Ministerio de Agricultura hasta 1939.

Ahora, coincidiendo con los fastos de revisionismo histórico que el Gobierno de Sánchez ha organizado para la celebración del 80 aniversario del exilio republicano, el secretario general de los socialistas no descarta realizar su particular aportación a la efeméride nombrando ministros de Unidas Podemos que proceden del comunismo.

Es el caso, por ejemplo, de la actual portavoz parlamentaria de Unidas Podemos en el Congreso de los Diputados, Irene Montero, que figura en las quinielas para recibir una cartera dentro de un gobierno de coalición entre socialistas y morados. Montero se afilió a las Juventudes Comunistas a los 16 años y fue más tarde responsable de Movimientos Sociales de esta organización juvenil vinculada al PCE.

De la mano del PCE

El propio secretario de Podemos, Pablo Iglesias, también se afilió con sólo 14 años a la Unión de Juventudes Comunistas de España (UJCE), donde militó activamente desde la adolescencia hasta los 21 años. En la actualidad, el secretario general del Partido Comunista, Enrique Santiago, es diputado de Unidas Podemos tras concurrir a las pasadas elecciones generales como número tres de la lista por Madrid, encabezada por Iglesias.

Santiago acompañó la pasada semana a Iglesias cuando recibió en su despachazo del Congreso de los Diputados a los presidentes de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio Garamendi, y de la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme), Gerardo Cuerva. Una reunión que se desarrolló en un clima de «cordialidad», según ambas partes, pese que el líder morado acusó días atrás al Ibex 35, en concreto al sector bancario, de ejercer «presiones» para evitar su entrada en un Gobierno de coalición con el PSOE.

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