Qué es un tren auscultador: para qué sirve, cómo funciona y dónde se utiliza
Tras los graves incidentes registrados en Adamuz y Cataluña, el papel de estos "laboratorios rodantes" cobra más importancia que nunca para garantizar nuestra seguridad
Estos vehículos analizan al milímetro el estado de la infraestructura para detectar fallos antes de que ocurra un accidente
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La seguridad ferroviaria se ha situado en el centro del debate público tras los recientes sucesos en la línea de Alta Velocidad a su paso por Adamuz (Córdoba) y los problemas de fiabilidad en la red de Cataluña. En este contexto, surge una figura clave pero desconocida para el gran público: el tren auscultador.
Se trata de un vehículo especializado que actúa como auténtico laboratorio sobre raíles, cuya misión es «chequear» la salud de las vías y la catenaria para evitar descarrilamientos y averías graves en la red española operada por Adif.
¿Qué es exactamente un tren auscultador?
Un tren auscultador no transporta personas, sino tecnología. Es un vehículo equipado con sensores, cámaras de alta velocidad, láseres y sistemas informáticos avanzados. Su función principal es realizar una diagnosis completa de la infraestructura. En lugar de esperar a que algo se rompa, estos trenes detectan el desgaste o las anomalías mucho antes de que supongan un peligro.
Como explicaba en 2021 Pedro González Paniagua, subdirector de Recursos de Adif, en el podcast Abrimos Caminos, estos vehículos son fundamentales tanto para poner en marcha nuevas líneas de Alta Velocidad como para el mantenimiento diario de las ya existentes en España.
¿Cómo funciona y para qué sirve?
El funcionamiento de un tren auscultador es similar al de un escáner médico. Mientras circula a velocidades que pueden alcanzar los 300 km/h (en el caso de modelos como el famoso Séneca o los trenes de la serie 330 de Adif), va analizando varios parámetros críticos:
- Geometría de la vía: mide la distancia entre raíles, la inclinación y la alineación. Cualquier desviación de milímetros puede ser la causa de un traqueteo excesivo o, en el peor de los casos, un descarrilamiento.
- Estado de la catenaria: analiza el cableado eléctrico que da energía al tren. El roce del pantógrafo con el cable debe ser perfecto para evitar cortes de suministro.
- Sistemas de señalización: comprueba que los sistemas de seguridad, como el ASFA (Anuncio de Señales y Frenado Automático) o el ERTMS (European Rail Traffic Management System), se comunican correctamente con el tren, algo vital tras los fallos de señalización reportados en Córdoba.
¿Dónde se utilizan en España?
Adif cuenta con una flota diversificada para cubrir los más de 15.000 kilómetros de la red ferroviaria española. Se utilizan en:
- Líneas de Alta Velocidad (AVE): donde la precisión debe ser absoluta debido a la velocidad de los convoyes.
- Red convencional y Cercanías: especialmente en zonas con mucha densidad de tráfico como Barcelona o Madrid, donde el desgaste de las piezas es mucho mayor.
- Pruebas previas: antes de inaugurar cualquier tramo nuevo en España, un tren auscultador debe recorrerlo miles de veces para certificar que es 100% seguro.
La tecnología de auscultación es, en definitiva, la primera barrera de defensa contra los accidentes. En un momento en el que la red española afronta retos de puntualidad y seguridad, estos «médicos del hierro» son la garantía de que, tras incidentes como los de Adamuz, se puedan identificar las causas y reforzar los puntos débiles de nuestra infraestructura.