PP y Vox sellan la paz en Zaragoza: fin a la Zona de Bajas Emisiones y luz verde a los Presupuestos
La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, evita la moción de confianza a la que le abocaba Vox
Vox logra que Zaragoza se sume a Sevilla o Valencia en dejar sin efecto la Zona de Bajas Emisiones

El PP ha aceptado la exigencia de Vox para aprobar los presupuestos: fin a la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en Zaragoza. Contra todo pronóstico y tras una difícil negociación, PP y Vox han sellado la paz, donde los de Abascal han logrado dejar sin efecto ZBE en Zaragoza como condición para aprobar las cuentas de este año.
Dos mujeres han sido las protagonistas de llevar a buen puerto un pacto que marca precedentes en la capital aragonesa, en pleno acercamiento de ambas formaciones para gobernar en coalición en Aragón. La alcaldesa de Zaragoza, la popular Natalia Chueca, y la nueva líder de Vox en el municipio, Eva Torres, tras meses de encontronazos, que habían puesto entre las cuerdas a la regidora.
El PP ha aceptado las dos condiciones que había puesto Vox para apoyarlos: poner fin a las sanciones de las ZBE y reducir progresivamente el número de patronatos y sociedades.
El acuerdo en extremis ha evitado que la alcaldesa de Zaragoza se expusiera a una moción de confianza, y así poder agilizar las cuentas sin poner en riesgo lo que cifra en «la mayor transformación urbana», con importantes proyectos de remodelación de la ciudad en la legislatura (la ribera del río Huerva, la ciudad del cine, el nuevo estadio de fútbol de La Romareda, renovación de avenidas, etc.).
Unas cuentas municipales que superan los mil millones de euros, una cifra histórica que supera un 6,29% los anteriores, donde ambas formaciones están satisfechas, según señalan a OKDIARIO, por haber logrado ponerse de acuerdo por «bien de los zaragozanos» y donde han pacto un «cordón» a la izquierda para bloquear sus enmiendas en estos presupuestos.
Fin a las sanciones por la ZBE
La clave de este acuerdo es la ZBE. Vox ha logrado marcarse otro tanto en esta batalla que enfrenta en todos los municipios de España, en pleno crecimiento. Los de Abascal lo lograron en Valencia, Sevilla, Alicante, y ahora en Zaragoza, con una fórmula novedosa y que vincula su aplicación a la contaminación de la ciudad.
Lo que deja de facto sin validez las ZBE en la ciudad, que imponía la Ordenanza de Movilidad, dado que los análisis realizados por la Red Municipal de Vigilancia de Zaragoza confirma que no se superan los principales contaminantes atmosféricos establecidos en el Real Decreto 102/2011. Un empeño que perseguía Vox para demostrar que la aplicación de la legislación en España responde a «principios ideológicos».
Dado que dicho informe en el que se basa el acuerdo presupuestario, concluyó que la calidad de aire en Zaragoza no sólo se mantiene estable respecto a ejercicios antevimos, sino que «en muchos casos continúa mejorando, especialmente en lo referente a óxidos de nitrógeno, un contaminante ligado al tráfico rodado». Una exigencia de Vox que había hecho volar por los aires cualquier tipo de apoyo al PP si no lo aceptaban.
El citado acuerdo, según ha podido saber OKDIARIO, estipula así mismo que la alcaldesa firme una Providencia para que se inicien de inmediato los trámites necesarios para la modificación de la ordenanza que permita vincular la activación de la ZBE a los episodios de contaminación descritos.
Reducción de «grasa» política
La segunda de las claves del acuerdo entre PP y Vox está en el compromiso reducir las estructuras públicas. La portavoz de Vox, Eva Torres, llevaba meses poniendo sobre la mesa lo que considera la formación una «necesidad».
El PP se ha comprometido a ello, poniendo a disposición los recursos técnicos y jurídicos necesarios. De forma que «el número de sociedad y patronatos dependientes» a finales de este 2026 sea menor que el actual. La condición es que al menos se haya iniciado al término de este año la fusión o eliminación de al menos uno de los patronatos que permitan al Ayuntamiento reducir costes.