GRITOS DE "¡GOBIERNO DIMISIÓN!"

Policías y guardias civiles llevan féretros ante el Congreso por el pésame de Sánchez a un etarra

Seis féretros cubiertos con la bandera y con rosas han encabezado la concentración en recuerdo de las víctimas de ETA

Policías y guardias civiles llevan féretros ante el Congreso por el pésame de Pedro Sanchez a un etarra.

Varios cientos de policías y guardias civiles se han concentrado este mediodía en el Congreso, convocados por la plataforma Jusapol, para protestar contra el lamento «profundo» que expresó el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por la muerte del etarra Igor González Sola la semana pasada en el Senado. Para respetar la distancia de seguridad, los manifestantes se han concentrado a modo de formación entre la puerta del hotel Palace y la plaza de Neptuno.

En la cabecera, seis féretros cubiertos con la bandera nacional y varias rosas han recordado a los asesinados por ETA. «Las víctimas somos nosotros», decía la pancarta. Los manifestantes han pasado uno por uno y han soltado sus grilletes entre los féretros para expresar su malestar.

También, en un momento dado, todos han dado la espalda al edificio del Congreso «para mostrar nuestro rechazo al que está ahí dentro», en referencia al presidente Sánchez. En silencio han cantado «La muerte no es el final» y en silencio, durante un minuto, han recordado a sus «compañeros asesinados, a los que decidieron suicidarse y a los fallecidos en acto de servicio».

«Las víctimas somos nosotros y la sociedad en general», ha dicho el portavoz de Jusapol. «Intentan blanquear el pasado, pero no todo vale». A esa misma hora, el vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, recibía en su despacho oficial a una delegación de EH Bildu para negociar los Presupuestos Generales del Estado.

Al acto han acudido representantes del PP, de Vox y de Ciudadanos. Ningún otro partido del arco parlamentario se ha acercado a mostrar su solidaridad con ellos. Cuca Gamarra, portavoz del PP, ha expresado su «apoyo y compromiso» a los agentes y sus familias y ha denunciado «la falta de medios que además sufren». Javier Ortega Smith, secretario general de Vox, ha destacado «que tenemos la desgracia de un gobierno indigno que da el pésame antes a un terrorista que a la viuda de un guardia civil que se ha suicidado». Pablo Cambronero, diputado de Ciudadanos y policía nacional, ha señalado que es «indignante» que el presidente no tenga nunca «una palabra de apoyo y que se pretenda blanquear a ETA». También ha acudido Rodrigo Alonso, secretario general del nuevo sindicato Solidaridad, impulsado por Vox.

Al acto ha asistido Antonio Salvá, diputado de Vox, pero en calidad de padre de Diego Salvá, agente de la guardia civil asesinado por ETA en Palma de Mallorca. «¡No estáis solos!», les ha gritado a través de la megafonía. «Estoy y estamos en el parlamento para dar la cara por vosotros», ha dicho. «Vamos a pelear para que, de nuevo, seáis autoridad y se os respete como merecéis». Salvá ha sido ampliamente aplaudido.

En representación de la AVT (Asociación de Víctimas del Terrorismo) y otras asociaciones de víctimas, Miguel Ángel Folguera, se ha lamentado de que Pedro Sánchez «copie hasta el lenguaje de los terroristas y hable de presos vascos». «Vosotros -ha dicho- sois los que derrotasteis policialmente a ETA, pero ellos siguen en las instituciones. Es lamentable. Seguiremos dando la batalla a este y a cualquier gobierno que no apoye a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y a las víctimas del terrorismo».

Hoy mismo, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha apelado al «humanismo» para defender las palabras de Sánchez señalando que «no es una buena noticia» el suicidio del terrorista González Sola. «¿Qué te parece lo que dice Marlaska?», preguntamos a algunos de los presentes. Las reacciones van del dolor a la ira. «¿Qué podemos sentir -dice un policía nacional- y qué podemos esperar de él si, siendo nuestro jefe político, dice esas cosas?». Algunas otras opiniones expresan tanta rabia que son irreproducibles.

Protocolo antisuicidio

El etarra, Igor González Sola, se suicidó en la carcel de Martutene (Guipúzcoa)  el 4 de septiembre. Jusapol, y sus marcas en la Policía Nacional (JUPOL) y Guardia Civil (JUCIL), han querido aprovechar el acto para exigir de nuevo al ejecutivo un protocolo antisuicidios. Al año, calculan una treintena de miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE) se quitan la vida.

Pablo Pérez, de JUPOL, ha pedido al Gobierno que «afronten de una vez esta realidad derivada de la presión, el estrés y la ansiedad con la que trabajan». Tomás Quesada, de JUCIL, se emocionaba al recordar a sus compañeros asesinados por los terroristas y a aquellos que no encuentran ayuda para salir adelante de un bache. «Sentimos que hay un Gobierno -señalan- que nos da la espalda. El ministro Marlaska nunca lamenta los suicidios de los compañeros ni da visibilidad al problema ni proporciona mecanismos para acabar con esta lacra».

El acto ha terminado con el Himno Nacional y con José María García, secretario general de Jusapol, pidiendo un aplauso «para nuestros compañeros de las UIP que hoy están aquí trabajando». Los manifestantes han coreado «¡UIP, UIP!», antes de disolverse. Las fuerzas antidisturbios habían blindado con vallas el acceso al palacio de las Cortes. En la última concentración similar, en marzo pasado, se rompió el cordón policial. Acabada la protesta, la Carrera de San Jerónimo ha sido reabierta al tráfico.

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