Sánchez quiere crear una “fiscalidad de género” para asegurar el ascenso laboral de las mujeres

El Gobierno de Pedro Sánchez se plantea una subida masiva de impuestos con leves excepciones. Y mientras planea un fuerte castigo a las compañías por medio del Impuesto de Sociedades, tiene pensado dejar abiertas leves gateras de deducción fiscal que dirijan el comportamiento de las empresas, por ejemplo, hacia la contratación de mujeres en puestos decisivos.

Con ese fin planteó ya hace unos meses un paquete de deducciones para las empresas que contratasen en sus consejos de administración a mujeres en vez de hombres. La medida no llegó a salir y se pondrá en marcha en 2020. Pero el plan pasa ahora por extender esas deducciones a más mujeres directivas, a más capas de las empresas, a más colectivos femeninos en distintas áreas de actividad.

El plan se denomina literalmente “fiscalidad de género y desigualdad”. Y pretende “incorporar la perspectiva de género al sistema impositivo” de una forma gradual. Con ese objetivo se van a introducir en el próximo ejercicio varias reformas.

La primera de ellas pasa por “modificar el tipo en el IVA para los productos de higiene femenina, reduciéndose su gravamen hasta el 4%”, una medida que ya se conocía pero que, fruto del parón presupuestario, se quedó en el tintero.

Impuesto de Sociedades y género

Pero también se pretende lanzar una primera deducción en el Impuesto sobre Sociedades para el fomento de la igualdad de género. De ese modo, las entidades que incrementen el número de mujeres en su Consejo de administración hasta cumplir “con la paridad establecida en la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres”, podrán deducir de la cuota íntegra de cada período impositivo en que se produzca dicho incremento un total del 10% del coste de las retribuciones que se paguen a las citadas consejeras.

Pero el plan es simplemente un programa piloto. Porque la idea de la “fiscalidad de género” pasa por ampliar ese catálogo de deducciones a lo largo de la legislatura a más colectivos femeninos excluidos en la práctica de determinadas áreas de negocio o empresariales en estos momentos.

La ley de paridad pretende aplicar la igualdad a todos los sectores y niveles de la empresa. Y ahí es donde el PSOE pretende lanzar su fiscalidad de género de forma progresiva a lo largo de la legislatura: en sectores donde haya más hombres que mujeres, para incentivar que, por ejemplo, en la minería o en el transporte crezca la contratación femenina frente a la de los hombres.

Más jefas a cambio de deducciones

Y, dentro de cada empresa, exactamente igual: también pretende el PSOE usar las deducciones para impulsar una paridad en cada nivel jerárquico o de jefaturas. Y no sólo en el consejo. El plan pretende, de este modo, que también en los cuadros directivos no consejeros se vaya implantando el esquema de deducciones que favorezcan que sea una mujer la que llegue a un cargo de jefe a lo que haga un hombre.

El alivio fiscal a través de estas medidas puede no ser excesivo. Pero llegará en un momento de fuerte castigo fiscal a las empresas, que hará que busquen alivio de alguna manera. Y ahí, las medidas de intromisión en la capacidad decisoria de las compañías se puede dejar notar.

Porque hay que recordar que Pedro Sánchez prepara un saqueo fiscal que hará que la recaudación extraída de los bolsillos de las familias y empresas españolas alcance nada menos que 95.505 millones de euros hasta 2022, cuando se cierre la legislatura. Una cifra muy alejada de la subida de impuestos reconocida por Sánchez –9.440 millones– y la esperada por algunos analistas, que la cifran en 26.000 millones.

La documentación remitida por el gobierno socialista muestra una subida de impuestos total de 9.440 millones (contando tributos y cotizaciones sociales) y, según el PSOE, se centrará en las rentas altas y grandes empresas. Pero, lo cierto es que el documento oficial remitido a Bruselas por el equipo de Pedro Sánchez multiplica esas cifras de impuestos de forma exponencial y anticipa toda una época de saqueo fiscal: según los propios datos recogidos por el Gobierno de Sánchez y enviados en la actualización del Programa de Estabilidad del Reino de España a la Comisión Europea, la subida no dejará de escalar desde el primer año hasta el último del mandato.

Y esa cifra alcanzaría los 95.505 millones de euros. Y uno de los grandes pagadores de estas subidas serán las empresas que, sólo tendrán alguna pequeña escapatoria. Entre ellas, la de rebajar el coste de sus contratos ascendiendo a mujeres a los puestos de jefe.

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