Tragedia del AVE

Pedro Sánchez envía «cariño» a Illa por su hospitalización pero no a las víctimas de la tragedia del AVE

No fue hasta la una de la madrugada cuando mandó "condolencias", horas después de que se supiera la elevada cifra de muertos

Pedro Sánchez envía
Roberto Pérez
  • Roberto Pérez
  • Periodista y licenciado en Ciencias Políticas. Especialista en sector público, economía política y presupuestaria, e instituciones político-administrativas. Trabajó para Agencia Efe y Cope, ejerció durante más de 20 años en ABC -etapa que incluyó el ejercicio temporal de la corresponsalía de Nueva York- y actualmente es subdirector de OKDIARIO.

Ocho y media de la tarde de este domingo. Habían pasado tres cuartos de hora de la tragedia del AVE ocurrida en Adamuz (Córdoba). El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, lanzaba un tuit a las 20:29 horas mandando su «cariño» y «apoyo»… a Salvador Illa, su amigo y presidente de la Generalitat de Cataluña, que permanece hospitalizado tras sufrir un dolor muscular y pérdida de fuerza en las piernas que, tras las pruebas de urgencia que se le practicaron desde el sábado, han descartado patología grave alguna ni de carácter cardiovascular ni tumoral. Pasadas las doce de la noche, más de cuatro horas después de la tragedia de Adamuz, ni una palabra de Sánchez para las víctimas de este mortal desastre en una infraestructura pública estatal, el servicio ferroviario de Alta Velocidad. A las 00:29 horas, OKDIARIO lanzaba una noticia contando ese silencio de Sánchez. Media hora después, por fin, a las 00:57 horas, el presidente se dignaba en escribir un tuit mandando sus «sinceras condolencias» a las familias de los muertos, a los que no se ha referido como tales, como fallecidos, sino como «víctimas» a secas.

Ese mensaje de Sánchez llegaba, como se ha indicado, media hora después de que OKDIARIO informara de que, pasadas las doce de la noche, la cuenta del presidente del Gobierno en la red social X (Twitter) sólo mostraba un mensaje de él en el que se limitaba a decir que estaba «muy pendiente del accidente entre dos trenes de Alta Velocidad que han descarrilado en Adamuz» y que «el Gobierno está trabajando con el resto de autoridades competentes y los servicios de emergencia para auxiliar a los pasajeros». En su mensaje, ni rastro de los fallecidos. Ni «cariño» a las familias. Ni recuerdo y «apoyo» a los heridos. Pasadas las doce la noche ya se había confirmado oficialmente la cifra de al menos 21 muertos y más de cien heridos, de los que 25 se encontraban en estado muy grave o grave.

A medianoche, horas después de la tragedia, el presidente del Gobierno no había comparecido ante los medios de comunicación ni para dar cuenta de lo ocurrido ni para mostrar sus condolencias. A esa hora seguían trabajando los equipos de rescate, pero la cifra de muertos y heridos era ya demoledora. Tampoco había comparecido el ministro de Fomento, Óscar Puente. Prefirió hacerlo más tarde, al filo de la una de la madrugada.

Hasta esa hora, el titular de Fomento, con responsabilidad directa en la Alta Velocidad, se había limitado a lanzar dos mensajes de Twitter de escaso contenido. Tan escaso como que cuando ya se tenía la certeza de que había al menos 21 pasajeros muertos, el tuit de Óscar Puente decía que «la cifra de víctimas no se puede confirmar en este momento».

Pedro Sánchez, por su parte, optaba por retuitear en su cuenta lo que había escrito su ministro de Fomento. Moncloa se había limitado hasta ese momento a comunicar que el presidente del Gobierno había decidido cancelar por completo la agenda oficial que tenía programada para este lunes y que, entre otras citas, incluía una reunión con el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, en el palacio presidencial.

El anuncio de Moncloa, esa suspensión de la agenda de Sánchez para este lunes, llegaba, eso sí, después de que le hubiera instado a ello el líder de la oposición. Feijóo le había pedido suspender la reunión. La petición del líder del PP llevaba implícita una llamada de atención implícita al presidente para que cancelara su agenda política por respeto a las víctimas y ante la enorme gravedad del accidente ferroviario que vuelve a poner en el punto de mira, de forma dramática ahora, la fiabilidad de la joya de la corona de los ferrocarriles españoles, la Alta Velocidad. «Nada hay más urgente ahora que atender a las víctimas y a sus familias», había advertido Feijóo antes de que Moncloa anunciara que, finalmente, Sánchez cancelaba su agenda oficial de este lunes.

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