Visita de Sánchez al Papa

El Papa avisa a Sánchez de que “las ideologías sectarizan” y le recuerda el ascenso de Hitler

En un gesto poco habitual tras recibir a un presidente de Gobierno, este sábado, el Papa Francisco se ha dirigido a la delegación del Ejecutivo español que se ha desplazado hasta el Vaticano. En su intervención ante Pedro Sánchez, su esposa Begoña Gómez y el séquito de colaboradores que han acompañado a la pareja presidencial, que normalmente el Vaticano no hace público, el Santo Padre ha advertido que “las ideologías sectarizan y deconstruyen”. Así mismo, recordando un libro sobre el ascenso del dictador Adolf Hitler, ha aludido a cómo se impuso el nacional-socialismo en Europa.

El Pontífice ha avisado a Sánchez que un político debe “construir una patria con todos”. En este sentido, ha criticado que se «arme una patria sobre mi idea, sobre mi cabeza, no sobre la realidad de la gente del pueblo que yo recibí y estoy llevando adelante». Justo lo que está haciendo el gobierno socialcomunista de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias con medidas ideológicas que no están entre las prioridades de la ciudadanía en un momento de enormes dificultades para la gran mayoría de españoles.

El Papa, muy crítico con los populismos, como el que lidera el vicepresidente segundo del Ejecutivo, Pablo Iglesias, con Podemos, ha advertido a los representantes del Gobierno que le han visitado en la Sants Sede que “las ideologías deconstruyen”. Durante el encuentro privado que han mantenido Sánchez y el Papa a lo largo de 35 minutos, según fuentes conocedoras de la reunión, el Pontífice ha mostrado su preocupación por algunos de los frentes abiertos por el Ejecutivo.

En los últimos días, el Papa Francisco ha preparado con gran detenimiento el encuentro con Pedro Sánchez. Hace dos semanas recibió en la santa sede una delegación de la Conferencia Episcopal española que le traslado la situación actual de España. Ayer, además, recibió una misiva desde España en la aquí en la actualizada la información sobre el funcionamiento del país.

20 minutos

En su intervención de 20 minutos, el Santo Padre ha incidido ante Sáncehz  que «la política es una de las formas más altas de la caridad», al tiempo que le ha avisado de «las ideologías que se apoderan» de la nación o de las «maniobras» que no responden a un acto de servicio. «Es muy triste cuando las ideologías se apoderan de la interpretación de una nación, de un país y desfiguran la patria», ha ahondado el Papa.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por primera vez con el Papa Francisco, en el Vaticano. (Foto: VATICAN NEWS)
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por primera vez con el Papa Francisco, en el Vaticano. (Foto: VATICAN NEWS)

Frente a Sánchez, su mujer, la embajadora de España ante la Santa Sede, Carmen de la Peña y otros representantes de la presidencia del Gobierno que le han acompañado, el Pontífice ha explicado que la política no es solo «un arte», sino que para los cristianos es un «acto de caridad que ennoblece y muchas veces lleva al sacrificio». De este modo, ha señalado que, a su juicio, es muy «difícil» lo que ha calificado de «hacer patria», porque ha alertado de que «siempre se encuentran coartadas para eso» que son «disfrazadas o de modernidad o de restauracionismo».

«El Papa Pablo VI, retomando también otra tradición de otros papas, decía que la política era una de las formas más altas de la caridad. La política no solo es un arte, es un acto de caridad que ennoblece y muchas veces lleva al sacrificio», ha destacado el Papa. A continuación ha subrayado que la política «no es cuestión de maniobras» o «de resolver casos, que todos los días llegan al escritorio de los políticos, sino de servicio». «El requiém más doloroso que yo leí. De una belleza extraordinaria ojalá nunca nos suceda a nosotros», ha valorado Francisco al referirse a la canción del compositor argentino Jorge Dragones, ‘Se nos murió la patria’.

Para el Papa, los políticos tienen tres compromisos claros con «el país», con «la nación y con «la patria». «Tiene la misión de hacer progresar el país», ha lanzado Francisco, mientras que también ha asegurado que hay que cumplir el cometido de «consolidar la nación» como «organismo de leyes» y «modos de proceder». Para el Papa, como recoge Europa Press, es esto último lo que él denomina «hacer crecer la patria».

Ascenso de Hitler

En su discurso, totalmente improvisado, el Santo Padre ha mencionado también el libro ‘Síndrome 1933’, del escritor Siegmund Ginzberg de origen turco pero que emigró a Milán (Italia) en los años 50, en el que el autor analiza la caída de la República de Weimar en Alemania y el ascenso de Hitler. «Ahí empezó una ideología a hacer ver que el camino del nacional-socialismo y siguió hasta llegar a lo que conocemos. El drama de Europa con esa patria inventada por una ideología», ha espetado el Papa al hablar del régimen nazi.

De este modo, ha invitado a aprender de la historia y ha avisado de que la situación mencionada por este intelectual italiano, que compara esa situación en la Alemania de después de la primera Guerra Mundial, pueda repetirse. «Cuidado que estamos haciendo un camino parecido», ha alertado el Papa ante Sánchez.

En su alocución también ha insistido en la idea de que un político tiene en sus manos «el país, la nación y la patria». «Un político tiene bastante trabajo, así que no le es fácil. Usted transmítalo a los miembros de su parlamento lo que piensa el Papa de esto y el gran respeto por la vocación política una de las formas más altas de la caridad», ha finalizado en la primera reunión entre el un papa y el presidente del Gobierno de España desde la del pasado 15 de abril de 2013 cuando Mariano Rajoy y su esposa, Elvira Fernández, acudieron al Vaticano solo un mes después de la elección de Jorge Mario Bergoglio como Papa. En 2010, Benedicto XVI recibió en el Vaticano a José Luis Rodríguez Zapatero.

«Diálogo constante»

Tras el encuentro, el Vaticano ha destacado la «oportunidad de diálogo constante» entre la Iglesia española y el Ejecutivo de Sánchez, además de abordar temas de carácter internacional como «la emergencia sanitaria actual, el proceso de integración europea y las migraciones». Por su parte, desde Moncloa, han mencionado otras cuestiones tratadas como la globalización, el cambio climático, la migración y la educación.

En el habitual intercambio de regalos, el Papa ha regalado al presidente del Gobierno español un relieve en bronce patinado que enmarca la figura de una mujer con un niño en brazos que entra en la columna de la Plaza de San Pedro, unas grandes manos entrelazadas en señal de fraternidad y una barca todavía en el agua con migrantes, así como los escritos más importantes de su Pontificado, mientras que Sánchez ha regalado al Santo Padre un facsímil del ‘Libro de horas’ del obispo Juan Rodríguez de Fonseca.

El presidente ha abandonado el patio de San Dámaso cerca de las once la mañana y se ha dirigido directamente al aeropuerto de Ciampino de Roma, sin detenerse a hablar con los periodistas. Tampoco ha contestado a la pregunta al aire que ha lanzado uno de ellos sobre una posible visita a España del Papa. Sobre este tema, Sánchez avanzó esta semana que invitaría a Francisco a visitar nuestro país «cuando buenamente sea posible».

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