El jurado del ‘caso mediador’ declara culpables de cohecho a los tres acusados del primer juicio de la trama
La Fiscalía ha pedido un año de prisión parsa el general retirado Francisco Espinosa, el empresario Antonio Bautista y el intermediario Marco Antonio Navarro Tacoronte,

El jurado popular del juicio por la primera pieza del caso Mediador ha declarado culpables de un delito de cohecho al general retirado de la Guardia Civil Francisco Espinosa, el empresario Antonio Bautista y el intermediario Marco Antonio Navarro Tacoronte, los tres acusados del primer juicio de la trama Tito Berni.
El primer juicio del caso Mediador ha acaparado la atención en Canarias en sus cinco sesiones por su presunta trama de sobornos, regalos y pagos en efectivo, llegaba este jueves a su fin tras asistir a intensos interrogatorios y audios. El caso Mediador o caso Tito Berni ha cerrado su primer juicio con la primera sesión oral pública sobre la presunta trama de instalación de placas fotovoltaicas en Canarias, una de las tres piezas en que se ha dividido la causa.
La Fiscalía ha pedido un año de prisión por cohecho para el general retirado Francisco Espinosa, el empresario Antonio Bautista y el intermediario Marco Antonio Navarro Tacoronte, en un procedimiento que también ha salpicado al ex diputado nacional del PSOE Juan Bernardo Fuentes Curbelo, aunque este no se ha sentado en el banquillo en esta vista concreta.
Quién es quién
Marco Antonio Navarro Tacoronte es el intermediario que ha dado nombre al caso. Apodado el Mediador, se presentaba como una persona «integrada» en el Gobierno de Canarias, «pese a saber que carecía de cualquier representación o responsabilidad en el Ejecutivo», según el escrito de la Fiscalía. Su papel consistía en captar empresarios y prometerles contratos públicos o subvenciones a cambio de comisiones y regalos.
Francisco Espinosa, general retirado de la Guardia Civil, ha sido señalado por el Ministerio Público como una figura clave para dotar de credibilidad a la trama. Durante los encuentros con empresarios, hacía valer que durante cuatro años había sido una de las máximas autoridades del instituto armado en Canarias, actuando “en connivencia” con Navarro Tacoronte.
Antonio Bautista, empresario, entró en contacto con el mediador por los supuestos contactos de este en el ámbito empresarial y político. Según la acusación, asumía los gastos de reuniones, realizaba regalos y llegó a abonar cantidades en efectivo para obtener ventajas comerciales vinculadas a proyectos de energía fotovoltaica.