BURGOS

Castilla y León declara BIC la ‘Pirámide de los Italianos’, que la izquierda quería derribar por «fascista»

La Junta garantiza que la edificación, inaugurada en 1939, se adaptará a la Ley de Memoria Democrática

BIC pirámide
Pirámide de los Italianos (Burgos)

La Pirámide de los Italianos, ubicada en el término municipal de Valle de Valdebezana en Burgos, ha sido declarada, tras una iniciativa de Vox, Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento tras estimar «la mayoría» de las cuatro alegaciones que se presentaron sobre este expediente y garantizar que se da cumplimiento a la Ley de Memoria Democrática. Se trata de un santuario funerario construido entre 1938 y 1939 para inhumar los restos de los soldados italianos enviados por Mussolini durante la Guerra Civil para apoyar, en la batalla del Escudo, al bando nacional. La izquierda lo consideraba un monumento «fascista» y pretendía derribarlo.

“Nosotros no pretendemos reescribir la historia sino que conservamos monumentos como éste como legado para las siguientes generaciones”, explicó Juan García-Gallardo. “A la historia hay que ir con mirada limpia para aprender”, añadió, “no con rencor y con ánimo de reescribirla”. El vicepresidente resaltó que la declaración BIC pretende proteger al monumento del “sectarismo” de una Ley de Memoria Democrática “que quiere imponer una visión única de la historia, falsa en muchos aspectos “.

El consejero de Economía y Hacienda y portavoz de la Junta, Carlos Fernández Carriedo (PP) ha aclarado que entre las alegaciones se situaba una de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática para identificar la titularidad del monumento y su resignificación. Fernández Carriedo ha determinado que en el primer caso se ha constatado que la titularidad de este monumento es de la Asociación Hermandad de la Rivera de Herbosa y en el segundo ha garantizado que se da cumplimiento a la Ley de Memoria Democrática, un punto en el que se ha referido al cumplimiento de valores democráticos de concordia, convivencia, pluralismo político, defensa de los derechos humanos, cultura de la paz e igualdad entre hombres y mujeres. «Valores en los que también nosotros creemos firmemente».

El portavoz de la Junta ha considerado que el número de alegaciones a la declaración de este monumento como BIC han sido «escasas» y han sido atendidas «en su mayoría», por este motivo ha considerado que como cualquier acto administrativo tiene un periodo posterior en el que se pueden presentar recursos. No obstante, ha señalado que el Gobierno regional confía en que no haya «ningún» recurso, ya que se han atendido «la mayoría» de las cuatro alegaciones presentadas.

El consejero ha insistido en que en este expediente se cumple la Ley de Memoria Democrática y cuenta con los informes favorables de la Universidad de Burgos y de la Institución Fernán González -Real Academia Burgense de Historia y Bellas Artes-. Por último, Fernández Carriedo ha explicado que tras ser declarado BIC son los propietarios privados titulares del inmueble los que deben mantener el inmueble.

El consejero de Cultura, Gonzalo Santonja (Vox), recordó cuando se propuso la decisión que es el único edificio que hay en España de este tipo de arquitectura de entreguerras y explicó que la petición surgió por parte de un particular —doctor en Historia— con informes de organismos de reconocido prestigio. El monumento es único en España de la arquitectura del periodo de entreguerras.

En la Guerra Civil murieron 3.796 soldados italianos, una parte importante de ellos en el frente del norte, camino de Santander, teniendo un protagonismo fuerte en la toma del Puerto del Escudo, donde se sitúa el monumento. En la zona fueron enterrados los caídos: 95 en Villarcayo, 26 en Oña, 35 en Haedo y 8 en otros pueblos por lo que se pensó reunirlos en un mausoleo único.

Como principal atractivo y legado histórico, en la entrada al monumento se enmarca en una gigantesca “M” mayúscula, que para algunos se refiere a Mussolini, mientras que para otros sería una alusión a la Morte o a los Morti.
El ingreso al interior del panteón se realiza a través de una cancela de hierro de forja geométrica, de dos hojas, cerrada con un cristal esmerilado en su lado interno, decorado con elementos alusivos a la guerra y a la naturaleza. En su interior, a modo de un pequeño panteón, se abre un espacio circular y cupulado que sirve de capilla religiosa para el culto, cubierto por una semiesfera con linterna que permite pasar la luz del exterior a través de dos claraboyas en forma de cruz. Fue inaugurado el 26 de agosto de 1939, por el ministro de Exteriores italiano, el conde Galeazzo Ciano. Dentro estaban los nichos con el nombre, graduación, unidad y fecha de defunción.

Cuando se creó el sagrario militar en la Iglesia de San Antonio de Padua de Zaragoza, 104 de los caídos del Escudo fueron trasladados allí, y el resto fueron repatriados a Italia. Desde entonces no contiene restos y ha sido vandalizado por grupos de la izquierda batasuna.

La Pirámide de los Italianos siempre ha estado en el radar de los grupos de izquierdas, hasta tal punto que a comienzos del pasado año 2023, tras ser incluida en el catálogo de monumentos franquistas, dentro de la ley de memoria democrática, se hablase de una posible demolición.

Con el fin de preservar el legado histórico y patrimonial de este monumento, Vox en Castilla y León mostró su rechazo a este tipo de iniciativas, promovidas por el Gobierno Central y con una finalidad totalmente sectaria, registrando en la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte un listado de 167 bienes susceptibles de ser incluidos en el Inventario de Bienes del Patrimonio Cultural de Castilla y León. Hoy, la Pirámide de los Italianos goza de este reconocimiento y, por tanto, seguirá siendo un legado histórico y patrimonial en Castilla y León.

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