Yolanda Díaz propone subir 37 euros al mes el salario mínimo y pacta con Hacienda que no tribute
El salario mínimo subirá un 3,1%, el doble de lo propuesto por la CEOE

Yolanda Díaz, ministra de Trabajo, ha propuesto a los agentes sociales subir el salario mínimo (SMI) un 3,1% y ha pactado con Hacienda que no tribute tampoco en el IRPF en 2026. El salario mínimo subirá 37 euros al mes y se situará en 1.221 euros al mes por catorce pagas. En 12 pagas, la subida es de 43,17 euros al mes. El salario anual será por tanto de 17.094 euros.
La propuesta de Yolanda Díaz es el doble de lo que propuso la patronal CEOE, en línea con la subida del salario de los funcionarios. Los sindicatos UGT y CCOO propusieron un incremento del salario mínimo del 7,5% si tenía que tributar, algo que según Trabajo no va a ocurrir tampoco en 2026.
El ministerio de Yolanda Díaz ha explicado también que se ha comprometido a empezar a estudiar «seriamente» reglas de relajación de las normas de desindexación en la contratación pública, como exigen los empresarios.
«No tiene mucha lógica que las subidas del salario mínimo interprofesional no puedan ajustar los precios de licitación en los contratos, es decir, que sectores muy importantes para la economía del país, sectores auxiliares como la limpieza o la seguridad privada, que esas empresas tengan la capacidad de trasladar al precio de los contratos públicos algunas de las subidas laborales. Digo algunas, no en términos generales. Esto es algo que nos vienen reclamando los interlocutores sociales de manera unánime», ha explicado Joaquín Pérez Rey, secretario de Estado de Empleo.
Esta cuantía supone 37 euros al mes más que los actuales 1.184 euros mensuales y coincide con una de las dos opciones planteadas por el Comité de Expertos que asesora al Gobierno sobre el SMI, que había sugerido para este año un aumento del 3,1% si el salario mínimo seguía sin tributar en el IRPF o del 4,7% si pasaba a tributar.
Pérez Rey, que ha indicado que se ha consensuado con Hacienda que el SMI no tribute tampoco en 2026, ha afirmado que los agentes sociales estudiarán ahora esta propuesta que se les ha trasladado en una reunión que ha arrancado a primera hora de este miércoles. De momento, el ‘número dos’ de Trabajo no ha recibido de su parte ni un sí ni un no a su propuesta.

Los órganos de dirección de los agentes sociales tendrán que valorar ahora si apoyan la propuesta del Gobierno, que se apoya en las dos patas mencionadas: una subida del 3,1% del SMI, con efectos retroactivos desde el 1 de enero de este año, sin tributación en el IRPF, y cambios en las reglas de desindexación en los contratos públicos.
Aunque «no puede hablar por la patronal», Pérez Rey entiende que si ésta ha decidido consultar a sus órganos internos, «será porque con estos dos elementos encima de la mesa, tanto la tributación como la posible desindexación, podrían estar de acuerdo en que el salario mínimo interprofesional de 2026 se sitúe en unos términos en los que no pierda poder adquisitivo».
«Confío en que así sea. Desde luego el tono de la mesa ha sido muy constructivo y, obviamente, no puedo saber si los órganos darán el ‘ok’ definitivo a esta propuesta, pero espero que así pueda ser», ha subrayado.
Sobre si esta reforma en la Ley de Desindexación obligaría a hacer un Real Decreto-Ley en lugar de sólo un Real Decreto, Pérez Rey ha apuntado que hay que verlo «con más calma», pues «hay muchas maneras de llevar a cabo esta adaptación de la Ley de Desindexación».
«Obviamente, si entendiéramos que esto es posible y que se puede llevar a cabo, no descartaríamos que pudiera ser en un futuro, y no necesariamente elevaría el rango de todo lo demás, sino que podría hacerse por otra vía parlamentaria. Si consiguiéramos este efecto, intentaríamos que se hiciera por la vía jurídica, normativa y de rango normativo adecuado», ha precisado.