Economía

Wall Street: de lo cortés a lo mundano

Wall Street: de lo cortés a lo mundano

“El éxito no se mide por el dinero que ganas, sino por la cantidad de riesgo que estás dispuesto a tomar” Carl Icahn.

Las malas decisiones se basan en ilusiones que en su momento tomamos por realidades, mientras que las decisiones acertadas se basan en realidades reconocidas a tiempo. Hoy, abrimos más que nunca la mirada al frente de un Mr. Market que nos demuestra nuevamente la implacable sensatez con la que se expresa a largo plazo y la insensatez con la que se impone ante aquellos que no quieren ver más allá del corto plazo.

Y es que mientras una gran mayoría de traders inexpertos anhelaban ver sustraídos por el miedo y convencidos por la codicia la capitulación del mercado, apenas tenían tiempo para comprender que eran precisamente ellos los que habían capitulado. Y es que pensar siquiera en plantear la idea de un mercado bajista pendiente de capitular a un 5% de sus máximos históricos, no solamente es ilógico, sino que es absurdo.

En Blackbird hemos planteado en nuestras carteras asesoradas una estrategia de contención durante todo el 2022 trabajando para encontrar un punto intermedio que haga llevadera la volatilidad, sin perder ni un ápice de oportunidad en un mercado que si bien se ha mantenido inteligentemente cuerdo, ha saneado, como les vengo anticipando y explicando durante las últimas semanas, las verdaderas burbujas del mercado; Tesla, la disrupción, la renta fija y los criptoactivos.

Más allá de lo anecdótico, las bolsas ciertamente han vuelto a demostrar que a veces es mejor estar, que permanecer al margen, puesto que el imponente rally con el que se cotizan las acciones desde otoño del año pasado han dejado con las ganas a más de uno. Y es que los datos económicos empiezan a explicar que de recesión ¡nada de nada! Señores, así como que los resultados anuales de las principales compañías cotizadas en las bolsas están batiendo las expectativas confirmando lo que veníamos intuyendo, a colación de un mercado laboral que sigue mejorando, cada día que pasa.

¿Pero saben qué es lo mejor de todo? Que mis queridas bolsas empiezan a colocarse en el plano alcista dejando ya de lado aquello de “cuanto peor, mejor” y aceptando por primera vez en muchos meses que las buenas noticias son positivas, y que la realidad no es tan oscura como la pintan algunos interesados. ¿Tal vez se han quedado fuera y se arrepienten por ello? ¡Apuesto a que sí! Al fin y al cabo, son previsibles porque los sesgos cognitivos son propios del ser humano.

Probablemente, estas ganas que tiene la mayoría en ver colapsar nuevamente el mercado, no es más que caldo de cultivo para nuevas subidas, así es la vida. De hecho, me atrevería a afirmar que gran parte de las subidas actuales tiene mucho que ver con el ingente dato que expresaba a fin de año el ratio put/call, que nos indicaba que un posible short squeeze se cernía en Wall Street.

¿Y ahora qué? Lo cierto es que ahora el mercado está tan complicado para aquellos que han esperado para “comprar”, como simple para aquellos que simplemente deben “mantener”. No lo olviden, hay una delicada línea roja entre soportar la volatilidad o amar la incertidumbre. Tener un plan y conocer al detalle cada inversión es elemental para poder plantear la operativa bursátil desde el juicio racional, la toma de decisión sin ton ni son es siempre fruto de la codicia o del pánico.

Y es que créanme, viendo el tecnológico NASDAQ100 me atrevería a decir que las bolsas tienen margen y capacidad de seguir cotizando al alza al menos un 5% para sentar al selectivo tecnológico por encima de los 12.000 puntos y dar carpetazo de esta manera al mercado bajista más extravagante de la historia.

¿Extravagante? En efecto, un mercado bajista oculto entre el desastre y la calma. En Blackbird Broker le hemos denominado ‘mercado iceberg’, en el que se aprecia meramente la punta de dicho iceberg sobre una renta variable que no ha hecho más que corregir severamente en general, pero con la mayor destrucción de valor que recuerdo si atendemos a que la gran mayoría de ahorradores se forman alrededor de las carteras mixtas.

Y es que el crash de 2022 se ha vivido fuera de la renta variable y de pleno en la renta fija. ¿Acaso no es un drama perder el 25% de valor en las carteras de renta fija?, ¡que se lo pregunten a los fondos soberanos! Y claro, ahora que el coste de financiación de la deuda, los préstamos al consumo y las hipotecas se van a disparar, la gente de a pie empezará a comprender a través del dolor el verdadero efecto de esta crisis, es por este motivo queridos lectores que siempre mantengo que la bolsa es un indicador adelantado de la economía con todas las de la ley.

Carl Icahn, uno de los especuladores menos escrupulosos de Wall Street, defendía la tesis de que el éxito no se mide por el dinero que uno gana, más bien por el riesgo que estás dispuesto a asumir, y en cierto modo creo que también la consideración que cada uno tiene sobre su propio capital.

Algunos pocos visionamos la inversión bursátil desde lo cortés, trabajando para construir un mundo mejor a través de la gestión eficiente del capital, mientras que otros ensucian el mercado en libertad, contaminado por el mercado especulativo. Y claro, estas cosas confunden, y mucho. Crean vicios como el creer que estar fuera del mercado anula el dolor. La ignorancia es terriblemente atrevida, plantearse la inversión y el trading como un juego en el que la apuesta convierte lo cortés de la inversión en lo mundano de la especulación no forma parte de este gran oficio que admiro, amo y respeto. Mi querida lealtad se basa siempre en esta última máxima, el respeto, y éste es fruto del amor. ¿Nos faltará amor?

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