El Gobierno podría hacerlo oficial: si no subes el alquiler no tendrás que darle un solo euro a Hacienda
El Ejecutivo prepara una bonificación del 100% en el IRPF para los caseros que congelen las rentas en las renovaciones de contratos
La medida busca evitar subidas de hasta el 40% en los alquileres que se firmaron durante la pandemia y vencen ahora
El Congreso lo va a hacer oficial: la nueva Ley de Alquileres que permitirá a todos los inquilinos reformar el piso sin permiso del propietario
Giro radical en la estrategia de vivienda del Gobierno. Para frenar la escalada de precios, Hacienda ha puesto sobre la mesa un incentivo fiscal sin precedentes: perdonar el 100% de los impuestos por el alquiler.
La letra pequeña es sencilla pero determinante: si el propietario renueva el contrato a su inquilino y decide no subirle ni un euro la mensualidad, Hacienda no le cobrará absolutamente nada por esos beneficios en su declaración de la renta.
Objetivo: frenar subidas de hasta el 40%
El motivo de este movimiento de ficha no es otro que el «miedo» al vencimiento masivo de contratos. Muchos alquileres que se firmaron con precios bajos durante la pandemia llegan ahora a su fin, y el mercado teme que los propietarios apliquen subidas de entre el 30% y el 40% para actualizarse a los precios actuales.
Con esta bonificación del 100%, el Gobierno ofrece un pacto a los caseros: renunciar a esa subida de ingresos a cambio de que el rendimiento neto del alquiler quede totalmente exento de tributar. Básicamente, lo que dejas de ganar subiendo el precio, te lo ahorras al no tener que compartir tus beneficios con el fisco.
Ver esta publicación en Instagram
Sin necesidad de «zonas tensionadas»
A diferencia de otras medidas de la Ley de Vivienda, que exigen que el inmueble esté en una zona declarada oficialmente como «tensionada» para aplicar rebajas, esta nueva bonificación del 100% pretende tener un alcance estatal.
Es un escalón superior a la normativa actual, que ya permite reducciones de hasta el 90% si se baja la renta un 5%. En este caso, el incentivo es más generoso y simple: congelas el precio y dejas de pagar el IRPF por esa vivienda.
Eso sí, hay que tener claro que esta medida se limita exclusivamente a las renovaciones de contratos de vivienda habitual, quedando fuera los nuevos alquileres o locales comerciales.
Cuidado: es un anuncio, no una realidad (aún)
Es fundamental que los propietarios no lancen las campanas al vuelo todavía. Aunque el anuncio ha generado un gran revuelo, la medida aún no está plenamente vigente. Su aplicación depende de la aprobación y posterior convalidación de un real decreto-ley. Hasta que el texto no aparezca publicado de forma definitiva en el Boletín Oficial del Estado (BOE), sigue siendo una promesa política y no un derecho consolidado.
Además, el sector inmobiliario mira la propuesta con recelo. Aunque valoran positivamente el alivio fiscal con Hacienda, rechazan que este mismo decreto incluya un endurecimiento de las condiciones para el alquiler de temporada o el alquiler por habitaciones, lo que podría empañar el efecto de la bonificación.