El golpe del coronavirus

El sector de las bodas crea una asociación por el abandono del Gobierno durante la pandemia

Nace la Asociación de Profesionales de Bodas de España (APBE) para defender los derechos del sector nupcial

  • J. Escobar y E. Cervera

El coronavirus ha puesto en jaque el sector de la bodas. A pesar de los divorcios que han venido a causa del confinamiento – ya saben, el amor sólo es eterno mientras dura – la gran mayoría de los novios siguen viendo ese día como «el más importante de su vida». No obstante, no sólo es un día bonito, sino que también es un día complicado que puede resultar agotador. Para que todo salga bien, lo más conveniente es ponerse en manos de profesionales, aunque esos profesionales se sienten desprotegidos e invisibles para el Gobierno de Pedro Sánchez, quien, según ellos, los ha «abandonado» durante la pandemia. Tanto es así que se han organizado en la Asociación de Profesionales de Bodas de España (APBE) para defender sus intereses.

Por primera vez en nuestro país, una asociación engloba todo el sector nupcial: fincas, hoteles, catering, audiovisuales, moda, wedding planners, floristas, entre otros. El objetivo principal de APBE es darles cobertura legal y asesoramiento, especialmente en este contexto donde la incertidumbre ha contraído matrimonio con la falta de respuesta por parte del Gobierno.

Una de las afectadas es Eva Iglesias, wedding planner de Colorín:»El Gobierno se ha olvidado de muchos sectores pero el nuestro no ha existido a pesar del golpe que nos ha asestado la crisis del coronavirus». Ante estas circunstancias, Iglesias ha explicado a OKDIARIO que el sector en el que trabaja se ha visto obligado a levantar la voz «para reclamar que somos una parte importante del Producto Interior Bruto (PIB) nacional».

Por su parte, Iglesias se pone seria cuando habla de una situación límite en el sector de las bodas: «Estamos intentando autosalvarnos entre todos», y añade que «el calendario cada vez está más complicado pero estamos intentando fomentar que la gente se case en domingo, que eso es una cosa que antes no se hacía, ya que necesitamos el año que viene hacer dos años en uno y nos faltan días».

El CEO de Zankyou, Guillermo Fernández Riba, es otra cara más de la misma moneda. Siente un regusto amargo a la hora de hablar de la gestión del Gobierno: «Las bodas en sí mismo no es un sector porque a día de hoy el sector de las bodas son muchos sectores diferentes. Entonces todas las ayudas, de haber habido alguna, no han recaído sobre el conjunto del sector».

En un comunicado que APBE lanzó el pasado miércoles, el presidente de la asociación, Isaac Amselem dejaba un mensaje duro ante la falta de iniciativa por parte del Ejecutivo de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias: «Basta ya, hay mucha gente que alimenta a sus familias de esto y llevan un año sin facturar… el número de trabajadores directos es de más de dos millones de empleados e indirectos serán unos siete millones». Ante estas cifras, Eva Iglesias considera que la crisis sanitaria «ha puesto todo patas arriba» y que no han tenido explicaciones de nadie, ni del Gobierno ni de la Comunidad de Madrid.

El confinamiento y sus consecuencias

Guillermo Fernández Riba incide en que los meses del confinamiento fueron un desastre económico y llegaron a perder «un 97% de los pagos». Explica que «a partir del mes de julio volvimos a tener bodas y durante el mes de agosto hemos estado en un ritmo de entre el 30 y el 40% menos que el año pasado».

No obstante, a una merma del más de la mitad del negocio se une los cambios que ha provocado en el sector la nueva normalidad, tal y como explica Eva Iglesias: «Hay mucha gente que ha pasado de la celebración en una finca a realizarla en el jardín de casa… Ahora son bodas más pequeñas». Ambos profesionales coinciden en algo «que él que se va a casar, se casa… no se cancelan bodas simplemente se aplazan».

La wedding planner explica: «Mi cliente no ha huido, se casa el año que viene. El año que viene tenemos que trabajar el doble para salvar este… esperemos que todo esté mejor». Por su parte, el máximo responsable de Zankyou, Guillermo Fernández Riba, corrobora lo dicho por Iglesias: «Lo que pasa es que la gente no está cancelando las bodas. La mayoría de las bodas, un 95% de las bodas se han pospuesto al año que viene».

Responsabilidad conjunta

Desde APBE remarcan que son las propias parejas las que están realizando una labor fundamental como promotores y máximos responsables del evento y están transmitiendo a sus invitados la responsabilidad de seguir las normas.

Por su parte, Fernández Riba explica: «No es como un evento cualquiera, donde todos son responsables y por lo tanto, nadie es responsable. En una boda tú tienes un vínculo fuerte con los novios o no te invitan». Además, añade: «Esos novios, una de sus responsabilidades en la boda es la de asegurarse que la gente cumple… los novios se la juegan en eso, los novios quieren que la boda sea segura porque su reputación personal también es la está en juego».

Eva Iglesias es contundente y deja claro que lo primordial es evitar que haya contagios. El protocolo es estricto: uso de mascarillas obligatorias, geles hidroalcohólico y PCRs a todo el personal que se encuentre trabajando en la boda.

No obstante, Iglesias tiene claro que no es una tarea sencilla: «El problema no está de nuestro lado, ya que es complicado llegar a una boda y decirle a un invitado que no se bese, que no se abrace, que no somos policías». Sea como fuera, en APBE, al igual que le pasa a numerosas parejas, esperan que 2021 sea el año de la remontada y un «sí, quiero» sin virus ni restricciones. Mientras tanto, esperan que el Gobierno deje de ignorarlos.

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