El precio del petróleo se dispara el 17% por Irán y los países del G7 planean recurrir a sus reservas
El crudo ya se había revalorizado un 26% durante la semana pasada

El precio del petróleo en Europa ha amanecido este lunes con una subida de alrededor del 17%, tocando en ocasiones los 109 dólares por barril, influido por una escalada bélica en Irán que parece no cesar. Así consta en la cotización del barril de crudo de Brent, de referencia en el Viejo Continente, que ya se había revalorizado un 26% durante la semana pasada, algo que ha llevado a los países del G7 a plantear vaciar sus reservas. Todo esto ya está teniendo sus efectos en el coste de la gasolina que deben pagar los consumidores.
Por su parte, el precio del barril de crudo West Texas Intermediate (WTI), que se utiliza como referencia en Estados Unidos (EEUU), ha sufrido una subida cercana al 16% nada más comenzar esta semana, hasta rondar los 105 dólares por unidad.
De esta forma, el precio del petróleo, tanto en Europa como en EEUU, está tocando niveles máximos desde 2022. La guerra en Irán y, especialmente, el bloqueo en el Estrecho de Ormuz están impulsando al alza la cotización del crudo en todo el mundo.
Ante esta situación, los países del G7 se plantean comenzar a comercializar parte de sus reservas de crudo con la intención de relajar los mercados e intentar provocar caídas en el precio, según ha informado este lunes Finalcial Times.
El precio del petróleo
Los precios del petróleo han superado los 100 dólares por barril por primera vez desde 2022, a medida que los ataques militares en Oriente Medio continúan afectando gravemente el suministro global. El pasado sábado, Israel bombardeó 30 complejos petrolíferos de Irán.

Por su parte, Qatar advirtió que, si la guerra continúa, todos los productores del Golfo podrían verse obligados a cerrar su producción en pocas semanas, lo que haría que el precio del petróleo llegara hasta 150 dólares por barril.
Las instalaciones de almacenamiento en Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait se están acercando a su máxima capacidad, lo que podría obligar a cerrar grandes campos petroleros si no se restablece la exportación.
El Estrecho de Ormuz
Parte del cargamento energético del Estrecho de Ormuz puede salvarse parcialmente a través de algunas vías alternativas. Arabia Saudí puede hacer uso del Oleoducto Petroline (East-West Pipeline), que evita Ormuz, pero su capacidad no podría cubrir todas las exportaciones actuales del país.
Por su parte, Irak también cuenta con oleoductos en el puerto de Ceyhan (Turquía), que podrían servir como alternativa. No obstante, también existen limitaciones de capacidad y no podrían transportar las mismas cantidades que en la actualidad.
Emiratos Árabes podría recurrir al Oleoducto Habshan-Fuyaira, que transporta petróleo desde Abu Dabi hasta el puerto de Fuyaira en el golfo de Omán, esquivando el estrecho de Ormuz. Sin embargo, países como Kuwait o Qatar no tienen esa suerte y no disponen de vías alternativas.
Además de lo anterior, estos países también producen gas natural licuado (GNL), aunque España no depende tanto de ellos para esta fuente de energía, pues compra a Estados Unidos y a Argelia