UPTA alerta de que autónomos gastan hasta 288 euros más al mes en carburante que antes de la guerra

La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), organización de autónomos adscrita a UGT, ha alertado este lunes de que este colectivo gastará una media de hasta 288 euros más al mes en carburante que antes de comenzar la guerra de Irán.
Justo antes del comienzo del conflicto armado en Irán, el precio medio del gasóleo en las estaciones de servicio españolas se situaba en torno a 1,42 euros por litro, mientras que la gasolina alcanzaba los 1,52 euros.
En la actualidad, el gasóleo ha escalado hasta los 1,80 euros por litro y la gasolina hasta los 1,64 euros, lo que supone un importante aumento de los costes operativos para muchos profesionales.
Según UPTA, un trabajador que utiliza una furgoneta de pequeñas dimensiones con un depósito de 90 litros de gasóleo necesita ahora 36 euros más para llenar el depósito que antes del inicio del conflicto.
Además, los autónomos de sectores que dependen de su vehículo para trabajar -como panaderos, carpinteros, electricistas, repartidores, fontaneros o comerciantes de productos frescos- consumen de media dos depósitos de combustible a la semana, lo que supone un sobrecoste aproximado de 288 euros al mes respecto a la situación anterior.
Desde UPTA han advertido de que esta situación tendrá un efecto directo en el incremento de los costes de producción de miles de pequeños negocios. «En muchos casos, estos profesionales no podrán repercutir esta subida al consumidor final, lo que reducirá aún más sus márgenes y pondrá en riesgo la viabilidad de numerosas actividades», ha alertado.
Por ello, la organización ha insistido en que, sin medidas compensatorias inmediatas, miles de profesionales verán cómo el encarecimiento del combustible continúa deteriorando su rentabilidad y comprometiendo la estabilidad de sus negocios.
El presidente de UPTA, Eduardo Abad, ha advertido que «los autónomos no pueden seguir siendo el amortiguador de cada crisis internacional. Cuando sube el carburante, miles de trabajadores por cuenta propia ven cómo sus costes se disparan de un día para otro sin capacidad real para repercutirlo en sus precios. Para muchos profesionales que utilizan su vehículo como herramienta de trabajo, esta subida supone cerca de 300 euros más al mes, un coste que sale directamente de su rentabilidad. Estamos hablando de panaderos, fontaneros, electricistas o repartidores que dependen del combustible para poder trabajar».
Abad ha subrayado que «es imprescindible actuar con rapidez. Pedimos que el descuento al combustible se aplique directamente a los autónomos profesionales que lo utilizan para trabajar. No hacerlo significaría dejar a miles de pequeños negocios soportando en solitario las consecuencias de una crisis internacional».