España dispara un 40% la venta de armas a Marruecos mientras Sánchez veta todo intercambio con Israel
La segunda partida más cuantiosa es la de "accesorios de armas de guerra"
Sánchez aprobó la venta de «armas de guerra» a Marruecos y munición a Cuba mientras vetaba a Israel

España disparó un 40,4% la venta de armas a Marruecos en 2025 en comparación con el año anterior, desde los 21,08 millones de euros hasta los 29,6 millones, según los datos publicados por el Ministerio de Economía y Comercio actualizados esta semana. Mientras tanto, el Gobierno de Pedro Sánchez ha vetado el comercio con la industria militar de Israel , que afecta tanto a exportaciones españolas hacia el país hebreo como –lo que es más importante– la prohibición de comprarle material, pese a la importancia que tiene la tecnología de defensa israelí para España. Ese veto ha llevado a acusar de un delito de lesa humanidad o de genocidio a un fabricante español de acero, Sidenor, por haber vendido esta materia prima a Israel.
Entre las ventas de España a Marruecos figuran «armas de guerra» por valor de casi 1,8 millones de euros, algo que ya adelantó OKDIARIO en su momento. Por otro lado, consta también la exportación de «fusiles o rifles» por un valor superior a los 100.000 euros.
La segunda partida más cuantiosa es la de «accesorios de armas de guerra», un material comprometido que se ha vendido al país magrebí a cambio de una cantidad superior a los 12 millones de euros a lo largo del 2025.
Con todo, la venta con un montante más elevado ha sido la que tiene como concepto «bombas, granadas y torpedos», que alcanza los 15 millones de euros. En su conjunto, las exportaciones de armas, componentes armamentísticos o similares a Marruecos sumaron el año pasado más de 8 millones de euros.
Venta de armas a Marruecos
El incremento de la venta de armas a Marruecos se produjo en un contexto en el que el Ejecutivo liderado por Sánchez se oponía a lograr aumentar el gasto de Defensa de España hasta el 5% del Producto Interior Bruto (PIB), algo que le ha causado tensiones a nivel internacional, al negarse a cumplir con lo fijado por los socios de la OTAN.
Para el presidente socialista, el 2,1% de gasto era «una inversión suficiente, realista y compatible con nuestro modelo social y nuestro estado del bienestar». Todo ello mientras firmaba la declaración de la OTAN en la que los Estados miembro «se comprometen a invertir el 5% de su PIB anualmente en necesidades básicas de defensa, así como en gastos relacionados con la defensa y la seguridad, para 2035».
Además, la exportación de armamento a Marruecos también se dio en un contexto en el que el Gobierno de Sánchez ha implementado un veto a Israel, país que coopera militarmente con Marruecos de forma activa. De hecho, ambos países firmaron en enero un plan de cooperación en Defensa.
Por otro lado, el veto a Israel ha provocado situaciones tan rocambolescas como la negativa de España a participar en Eurovisión o la acusación de tres directivos de una empresa de presuntos delitos de contrabando y participación por complicidad en un delito de lesa humanidad o de genocidio por la venta, sin autorización, de partidas de acero.
Es el caso de Sidenor, que se ha visto envuelta en graves investigaciones por un envío que representa menos del 0,2% de las ventas totales anuales de la metalúrgica y que se realizó cuando «no existía ninguna limitación en las relaciones comerciales».
Según la compañía, el acero fabricado y vendido a Israel «no figura en el Anexo I de los reglamentos español ni europeo que identifican los productos sometidos a un control especial por parte de la Administración». «Y, en ese sentido, no precisa estar incluido en ningún registro específico ni haber solicitado una autorización previa para su exportación a países no sometidos a embargo», sentencian.