Los otros héroes de la crisis

La marca de calzado ‘Mía Nelson’, el sueño de un matrimonio de Albacete que nace en plena recesión

Mía Nelson es una empresa que nace oficialmente el 1 de julio de 2020, en plena recesión. Sus fundadores son Lourdes y Juan Carlos, una cocinera y un empleado de almacén que toda su vida han tenido el sueño de tener su propia marca de calzado. Lo han conseguido pese a las adversidades que esta crisis sanitaria ha provocado.

Lourdes explica el origen del nombre Mía Nelson. Mía es el diminutivo, de forma cariñosa, de María. Así se llamaba su abuela. Ha sido su homenaje a ella. Nelson es, sin embargo, un apellido que siempre les ha gustado a ambos. Hablan de su nuevo negocio como si de una hija se tratara.

Su calzado es totalmente vegano y 100% producto nacional. El matrimonio albacetense tiene su producción en una fabrica de Elche. Han querido destacar la gran labor de José Luis Esclapez, su diseñador y la muleta en su gran sueño. «Sin él, esto no podría haber sido posible», explica Lourdes.

Con su primera colección llamada «PC» se han lanzado al mundo del calzado con mucho entusiasmo. Mía Nelson surge como una zapatilla para la mujer actual, no importa la edad que tengas. Lo que se busca es «romper con el estereotipo tan marcado y tradicional», relata Juan Carlos.

Juan Carlos cuenta que la crisis sanitaria provocada por el coronavirus no pudo llegar en peor momento para ellos: «La pandemia no nos pudo coger en peor momento, el día que empezamos hacer las fotos de las zapatillas para la web fue cuando el gobierno decreto el confinamiento. Cuando iba a empezar la producción en la fábrica resulta que la fábrica tuvo que cerrar temporalmente porque no era uno de los sectores esenciales de España», asegura.

Un elemento diferenciador de este calzado es que es 100% vegano: «No tienen ningún componente de origen animal», afirman los propietarios de Mía Nelson. Lourdes cuenta que a última hora tuvieron que cambiar las plantillas de sus zapatillas porque había un pequeño porcentaje de grasa animal y ellos tenían muy claro que su producto sería 100% sin componente animal.

Barreras a la hora de emprender

Según Juan Carlos, las dos grandes barreras con las que se encuentran los emprendedores en este país son «la financiación y la difusión». Considera que deberían existir más ayudas públicas y además se sienten bastante limitados para llegar a todo ese público objetivo, que por falta de divulgación no pueden alcanzar. En cambio, dice que «las grandes empresas sí se lo pueden permitir porque los recursos económicos son mayores».

Este matrimonio es crítico a la hora de considerar que España tiene un buen ecosistema para el emprendimiento. Lourdes y Juan Carlos opinan que esto viene de atrás: «Esto es una carencia de siempre, esté el Gobierno que esté».

Su manera de darse a conocer es a través de redes sociales porque no tienen otra manera de difundir su producto. Pese a las dificultades que han vivido para conseguir este sueño, «el sueño de su vida» como ellos mismos dicen, afirman que ha merecido la pena. A su vez saben que es un mundo muy competitivo y difícil. Ellos han logrado poner la primera piedra a su negocio en plena crisis del coronavirus.

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