¡Invasión norteamericana en la España vaciada! Compran un pueblo fantasma para convertirlo en un atractivo turístico
Un grupo de inversores de EE. UU. adquiere Salto de Castro, un poblado abandonado en Zamora, por solo 300.000 euros
El proyecto pretende rehabilitar las viviendas y la hospedería para atraer a viajeros internacionales y nómadas digitales
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La España rural ha encontrado un aliado inesperado al otro lado del Atlántico. Salto de Castro, un pueblo fantasma ubicado en la provincia de Zamora, ha dejado de estar en el mercado de «oportunidades inmobiliarias» para convertirse en el próximo gran proyecto de un grupo de inversores estadounidenses.
Tras décadas de silencio y abandono, este enclave fronterizo con Portugal se prepara para una metamorfosis integral que busca devolverle la vida y el bullicio, transformándolo en un resort turístico de referencia.
De pueblo abandonado a paraíso para viajeros
Lo que para muchos era solo un conjunto de ruinas y recuerdos de la industria hidroeléctrica de los años 50, para estos empresarios norteamericanos es una mina de oro por explotar. La operación se ha cerrado por una cifra que en grandes ciudades como Madrid o Barcelona apenas daría para un piso pequeño: unos 300.000 euros.
El lote incluye todo lo necesario para levantar un «microestado» turístico:
- 44 viviendas listas para ser rehabilitadas.
- Un hotel y una antigua hospedería.
- Edificios municipales como la escuela, la iglesia y hasta el cuartel de la Guardia Civil.
- Instalaciones deportivas con piscina y zonas de ocio.
El renacer de Salto de Castro: un imán para el dólar
El objetivo de los nuevos dueños no es solo arreglar los tejados, sino crear un ecosistema que atraiga a nómadas digitales y turistas de alto poder adquisitivo que buscan la paz de la España vaciada sin renunciar a las comodidades modernas. La inversión prevista para poner el pueblo a punto superará con creces el precio de compra, pero el potencial de retorno es enorme gracias al auge del turismo rural sostenible.
Esta «invasión» estadounidense supone un soplo de aire fresco para la comarca de Sayago, que ve cómo un activo que llevaba años deteriorándose en portales inmobiliarios de lujo finalmente encuentra un propósito. Si el plan tiene éxito, Salto de Castro pasará de ser el símbolo del olvido a convertirse en el modelo a seguir para rescatar otros municipios deshabitados de nuestra geografía.